Tierra del Fuego: advierten de peligro extremo de los castores

Investigadores encienden las alarmas ante la descontrolada plaga de castores en tierras magallánicas. Se calcula que hay más de 100 mil ejemplares del animal introducido por el hombre.

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Por El Ágora
Actualizado el 4 de octubre de 2025 - 6:42 pm

Los castores son animales invasores que provocan daños incalculables en el ecosistema. Foto: ARCHIVO

Cinco biólogos, zoólogos e investigadores advirtieron de las graves consecuencias de la plaga de castores en la región de Magallanes. Nicolo Gligo, Fabián Jaksić, Fernando Baeriswyl, Hernán Mladinić y Claudio Wernli publicaron al respecto en la revista Mittofire.

“Hace años nunca imaginamos que, tras derrotar proyectos depredadores, un nuevo enemigo se multiplicara con la complicidad del Estado: una plaga de castores junto a una burocracia lenta e ineficiente, que más que combatirla, la encubre”, acusan los científicos.

Explican que entre 2005 y 2006, se desarrolló un ambicioso programa del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), que eliminó a 11.700 ejemplares del animal invasor.

Sin embargo, la falta de financiamiento puso fin a la esperanza. “Un programa continuo de cuatro mil capturas al año durante 18 años habría diezmado entre 70% y 80% de la población. Hablamos de un estimado de más de 100 mil castores en las islas de Tierra del Fuego y Navarino”, apuntan.

Abandono sin explicación

Luego acusan que nadie se responsabiliza por los errores. La extinta Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama) y el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) “optaron por relegar el éxito del SAG en favor de un proyecto burocrático llamado GEF Castor. El resultado es conocido: poco más que mapas, estudios y promesas, muy escasas capturas reales fuera de áreas piloto”.

Dicen que en Karukinká se eliminaron unos 500 castores dentro de 18.481 hectáreas. Y que en la cuenca Marazzi apenas se destruyeron 80 castoreras activas. “Eso representa fracciones reducidas de un territorio ya devastado. Mientras, los fondos y esfuerzos se concentraron en diagnósticos y proyectos institucionales, en lugar de expandir capturas operativas”.

Agregan que hoy los bosques continúan siendo destruidos por los castores: represas construidas, árboles ahogados, hábitats modificados.

“En estas dos décadas de inacción, la plaga avanzó sin freno. La transición institucional (“más ciencia”, “planes integrados”) fue una trampa para justificar la inacción. No se puede retroceder. Las decisiones fallidas deben asumirse como errores que costaron territorio y biodiversidad. El GEF Castor, que culminó en julio de 2024, puede servir de marco, pero no como alternativa”, aseguran

Y avisan que “el desafío es urgente. Hay que retomar el control operativo, fortalecer capturas descentralizadas y eficaces con el nuevo Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP). Y asignar prioridad presupuestaria desde el gobierno regional de Magallanes para 2026. Solamente así Tierra del Fuego puede tener una esperanza real de recuperarse”.