Alarmante cifra de muertes por afecciones cardíacas en Chile
Más de 30 mil fallecimientos anuales revelan la urgencia de prevenir enfermedades cardiovasculares con hábitos saludables.
Enfermedades cardíacas como la insuficiencia cardíaca congestiva, arritmias y la hipertensión pulmonar encabezan la lista de afecciones que cobran más de 30 mil vidas al año en Chile, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Esta preocupante cifra subraya la necesidad de tomar medidas preventivas, como mantener una dieta equilibrada, realizar actividad física y someterse a chequeos médicos regulares.
Juan González Hernández, coordinador de Técnico en Enfermería del IP-CFT Santo Tomás Santiago Centro, destaca la gravedad de estas enfermedades y la importancia de detectarlas a tiempo.
«Las enfermedades del corazón son una de las principales causas de muerte en el mundo. Identificarlas y tratarlas de forma temprana es clave para evitar desenlaces fatales, como el infarto agudo al miocardio», señala el académico.
Factores de riesgo y prevención
Entre los principales factores de riesgo en la población chilena destacan el sedentarismo, la obesidad, el tabaquismo y una dieta poco saludable. Estas condiciones incrementan el riesgo de desarrollar patologías graves como la enfermedad coronaria, donde el flujo sanguíneo al corazón se ve reducido por el estrechamiento de las arterias.
Para prevenir estas enfermedades, González enfatiza la importancia del Examen de Medicina Preventiva del Adulto (EMPA), que permite detectar afecciones como hipertensión, diabetes y dislipidemia de manera temprana.
«Incorporar hábitos saludables como realizar actividad física dos o tres veces por semana, mantener una dieta rica en frutas, verduras y granos enteros, y limitar el consumo de sal y azúcar es esencial para proteger el corazón», añade.
Conciencia y acción para un corazón saludable
Promover la conciencia sobre la salud cardiovascular es fundamental para reducir la tasa de mortalidad asociada a estas enfermedades.
Cambios sencillos en el estilo de vida, como evitar el tabaquismo, gestionar el estrés y realizar controles médicos regulares, pueden marcar la diferencia en el bienestar general y prevenir complicaciones graves.
Adoptar una vida más activa y saludable no sólo beneficia al corazón, sino que también mejora la calidad de vida, dejando un impacto positivo en el bienestar físico y emocional de las personas.
