Hernán Miranda: el reconocimiento ausente para un poeta singular

Este sábado 21 falleció el poeta y periodista chileno Hernán Miranda. Sensible pérdida para las letras nacionales

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Por Sebastián Gómez Matus
Actualizado el 23 de diciembre de 2024 - 11:03 am

Hernán Miranda trabajó como periodista durante varios años en el diario La Tercera / Foto: ARCHIVO

Nacido en Quillota el 22 de diciembre de 1941, sólo él pudo morir un día antes de su cumpleaños. Parte de la llamada “generación de 1960”, Hernán Miranda escribió una poesía muy social en el mejor sentido, sin descuidar la calidad y la forma, sus poemas estaban siempre atentos a los estragos que dejaba a su paso la modernización del país.

A los 82 años deja este mundo uno de los poetas más infravalorados del país, la ignorancia de las generaciones actuales no tiene límites y el desconocimiento de su obra resulta alarmante. Como dejó escrito Lihn, casi como un vaticinio: “La muerte es un best seller”. Ojalá que ahora se lo comience a leer más, después de muerto, y que haya un reconocimiento para un poeta que ganó el Premio Casa de Las Américas en plena dictadura, con “La Moneda y otros poemas”, en 1976.

Para comenzar a enmendar este olvido, Ediciones Tácitas publicó en 2018 la Poesía Reunida del autor, con edición a cargo de Hernán Ortiz. Puede encontrarse a buen precio en el expendio de libros buscalibre.cl También hay una entrevista interesante que le hiciera el poeta Germán Carrasco hace ya varios años, donde hablan de “Arte de vaticinar” (1970), primer libro de Hernán Miranda.

Comunicado y vita brevis

Fue la Sociedad de Escritoras y Escritores de Chile (SECH) la que informó el sábado recién pasado sobre la muerte del poeta. “Su fallecimiento enluta a todos y todas quienes formamos parte de la gran familia literaria. Su aporte a la literatura nacional es inconmensurable y quedará grabado en la memoria emotiva de cada uno de nosotros y nosotras”, indicaron en redes.

También hicieron un breve recuento de su trayectoria como poeta y periodista. Desde 1970 a 1973, trabajó en la Oficina de Informaciones de la Presidencia de la República en el Palacio de La Moneda, de donde surgiría el libro premiado en Cuba seis años más tarde. Además, trabajó en la Radio de la UTEM y en la Agencia Tass de Argentina, donde informaba de la realidad chilena en plena dictadura.

Exilio argentino

Miranda decidió exiliarse en el país vecino, donde trabajó para La Opinión de Buenos Aires y como redactor en la revista La actualidad en el Arte. En Argentina conoció a su esposa, Marta Lapides, con quien tuvo dos hijas, la primera lamentablemente fallecida a días de su nacimiento. Acaecida la dictadura de Videla, la familia migró a Panamá.

A su regreso a Chile tuvo una participación activa en el ámbito literario nacional, formando un colectivo con el autodenominado ex poeta del ex Chile José Angel Cuevas, también mantuvo una amistad con Lihn y Parra, llegando a hacer una performance en el zoológico metropolitano en mayo de 1984, donde se encerró en una jaula vestido de oficinista con un escritorio y una máquina de escribir. Afuera de la jaula se leía en un letrero: “Hombre. Nombre científico: Homo sapiens. Hábitat: En todo el mundo”.

Mientras, Enrique Lihn gritaba: “El hombre es el único animal que usa lentes oscuros”.

Alguien así fue Hernán Miranda que, según Germán Carrasco, fue el poeta que escribió “el poema más hermoso que se ha escrito, quizá, sobre la Unidad Popular o sobre la poesía misma”.

Ese poema se encuentra en su primer libro, donde abre el texto más referido de su obra, “Estamos en la ciudad”.

Gran poeta, Hernán Miranda.