Alerta: ballenas grises varan masivamente en Estados Unidos

Científicos alertan que los recientes hallazgos sugieren una extensión de la mortalidad masiva vivida entre 2019 y 2023, marcada por hambre y alteraciones migratorias.

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Por El Ágora
Actualizado el 20 de julio de 2025 - 7:15 pm

El cambio climático está haciendo estragos en la población de ballenas grises / Foto: AGENCIAS

Un nuevo capítulo crítico golpea a las ballenas grises del Pacífico nororiental. En lo que va de 2025, al menos 50 ejemplares han sido hallados muertos en playas de los estados de California, Oregón y Washington, cifra que ya supera el total registrado en 2024. Investigadores advierten que este fenómeno no es un repunte aislado, sino una posible prolongación del “Evento de Mortalidad Inusual” vivido durante cinco años consecutivos.

John Calambokidis, experto en biología marina del centro Cascadia Research, fue claro: “Las condiciones que estamos observando apuntan a una continuidad del evento anterior. Estas ballenas no están simplemente muriendo; están mostrando signos de una crisis estructural en el océano”.

Migración alterada y cuerpos desnutridos

Estas ballenas recorren cada año más de 15.000 kilómetros entre las cálidas aguas de Baja California (México) y el Ártico de Alaska, donde se alimentan. Pero los nuevos hallazgos revelan un patrón inédito: ballenas extremadamente delgadas, con estómagos vacíos y grasa corporal en mínimos críticos.

Algunas están cambiando su ruta y deteniéndose a alimentarse en zonas poco habituales, como la bahía de San Francisco y las costas de Grays Harbor, en un intento desesperado por sobrevivir. Según Cascadia Research, esto no se veía antes de 2018 y ahora se ha vuelto frecuente.

El calentamiento del Ártico, la desaparición de hielo marino y la disminución de presas naturales como los crustáceos estarían desestabilizando toda su cadena alimentaria.

Las cifras que inquietan a los científicos

Sólo en el estado de Washington se han registrado 13 varamientos hasta mayo, más del doble del promedio histórico. En México, donde las ballenas paren, se reportaron al menos 80 muertes en el último invierno, y los nacimientos disminuyeron drásticamente.

Estos números hacen temer que la especie entre nuevamente en una fase de colapso reproductivo, como la observada entre 2019 y 2023.

Una señal urgente del cambio climático oceánico

Aunque el fenómeno se concentra en el Pacífico, tiene implicancias globales. Las ballenas grises son consideradas especies centinela, y su estado de salud refleja el deterioro de los ecosistemas marinos. El desequilibrio que enfrentan puede repercutir en la biodiversidad, en la pesca industrial y en la estabilidad de los océanos en otras latitudes.

El Departamento de Pesca de Estados Unidos y la NOAA mantienen una vigilancia constante, pero los científicos insisten en que se necesitan medidas globales urgentes, desde pactos climáticos hasta políticas de protección oceánica.

Además, recalcan que las decisiones individuales también influyen en el futuro del planeta. Porque lo que ocurre con las ballenas grises no es sólo una tragedia animal, es una advertencia que no se puede ignorar.