Verano y diabetes: una combinación riesgosa

La combinación de calor y pérdida de sensibilidad en personas diabéticas eleva las posibilidades de lesiones graves en los pies.

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Por Cristián Carrión
Actualizado el 19 de enero de 2025 - 10:00 am

Los diabéticos deben tener especial cuidado con los pies en el verano. Foto: ARCHIVO (REFERENCIAL)

Durante los meses de verano, el calor y las actividades al aire libre representan un mayor riesgo para las personas con diabetes.

En Chile, las úlceras diabéticas son la principal causa de hospitalizaciones y amputaciones por complicaciones relacionadas con la enfermedad. Según datos de la Universidad de Chile, más de 80 mil personas requieren tratamiento constante debido a sus lesiones. Esto, obviamente, genera un impacto significativo en el sistema de salud.

Los hombres representan un 74% de los casos de amputaciones en extremidades inferiores por diabetes. Y los pies son los más afectados, con un 68% de los casos.

Calzado en verano

El calor del verano invita al uso de calzado abierto o a caminar descalzo. Pero esas prácticas incrementan el riesgo de sufrir heridas o golpes en los pies.

Carolina Saravia, enfermera jefa de Clínica Cath, explica que muchos diabéticos no sienten el dolor de una lesión, debido a la pérdida de sensibilidad. Eso favorece la aparición de úlceras o infecciones.

Es fundamental revisar los pies al menos dos veces al día. Especialmente en la mañana y antes de dormir. Al usar calzado abierto, los pies quedan más expuestos a ampollas y heridas que pueden pasar inadvertidas”, dice Saravia.

Consejos para prevenir lesiones

Elección del calzado: optar por zapatos cerrados y cómodos para actividades al aire libre. Evitar caminar descalzo en superficies calientes, como la playa o la montaña.

Uso de calcetines claros: estos ayudan a identificar cualquier herida que pueda producirse durante el día.

Hidratación y protector solar: aplicar crema humectante y protector solar en la parte superior del pie. Así evita quemaduras y resequedad.

Revisión diaria: inspeccionar los pies para detectar cortes, ampollas o cambios en la piel.

Cuidados con los viajes largos

Los desplazamientos largos requieren especial atención. Es importante moverse regularmente para mejorar la circulación sanguínea. También evitar cruzar las piernas y, si es posible, caminar algunos minutos cada hora.

“Durante los viajes, es vital llevar calzado adecuado, crema hidratante y protector solar. La planificación y los cuidados previos permiten disfrutar del verano sin complicaciones”, añade Saravia.