Primer interno por delito común llega al ex penal Punta Peuco
El Centro Penitenciario de Tiltil recibió al primer condenado por un delito común luego de la modificación institucional que transformó el recinto en una cárcel común.
El Centro Penitenciario de Tiltil, ex Punta Peuco, recibió al primer condenado por un delito común luego de la modificación institucional que transformó el recinto en una cárcel regular.
La medida, respaldada por Contraloría, cerró un ciclo de tres décadas. Durante ese período, el penal se destinó exclusivamente a condenados por violaciones a los Derechos Humanos.
El ministro de Justicia, Jaime Gajardo, confirmó el ingreso del interno y subrayó que el establecimiento ya no mantiene un estatus especial desde la entrada en vigencia del decreto publicado a comienzos de noviembre.
Perfil del interno y evaluación técnica de Gendarmería
El hombre, de 75 años, cumple una condena hasta 2027 por violación de menor de 14 años. Según el director nacional de Gendarmería, Rubén Pérez, el traslado ocurrió bajo los protocolos regulares de seguridad y salud.
La institución detalló que el condenado presenta buen comportamiento y no representa un riesgo para la convivencia interna, criterio clave en la selección de perfiles para este recinto, que concentra personas de mayor edad y mantiene estándares tecnológicos particulares para su operación diaria.
Reacciones políticas y respaldo ciudadano
El Presidente Gabriel Boric valoró el avance, afirmando que la eliminación de privilegios en la gestión carcelaria se alinea con el compromiso del Ejecutivo.
Mientras figuras de derecha criticaron la oportunidad del cambio a meses del cierre del mandato, sectores locales, incluido el alcalde de Tiltil, manifestaron preocupación por el impacto en la seguridad comunitaria. Pese a la controversia, la encuesta Cadem mostró un respaldo mayoritario al fin de la exclusividad del penal, con siete de cada diez consultados apoyando la decisión.
Capacidad instalada y desafíos de gestión penitenciaria
El establecimiento opera actualmente con 141 internos, superando su capacidad de 133 plazas. Ante este escenario, Gendarmería remarcó que la selección de futuros condenados para ser trasladados al penal se hará bajo criterios estrictos para evitar situaciones de riesgo y mantener la estabilidad interna.
La autoridad también enfatizó que no existen internos catalogados como de alto compromiso delictual, elemento clave en la administración cotidiana del recinto.
