Minería bajo vigilancia: tecnología contra el crimen

Un monitoreo en tiempo real permite actuar en terreno y entregar datos precisos a las autoridades para frenar delitos en faenas mineras.

Imagen del autor

Por Cristián Carrión
Actualizado el 3 de mayo de 2025 - 2:20 pm

La nueva tecnología busca garantizar que la minería chilena siga siendo competitiva y confiable. Foto: ARCHIVO (REFERENCIAL)

La minería chilena enfrenta un escenario desafiante, marcado por el auge del crimen organizado. Lo que antes eran delitos aislados, hoy son embestidas planificadas que impactan de lleno al sector.

Sólo en la primera mitad de 2024 se reportaron más de 2.800 robos de camionetas en faenas mineras. Las cifras las notificó la jefatura nacional contra Robos y Focos Criminales de la Policía de Investigaciones (PDI).

El cobre, conocido como el “oro rojo”, es blanco predilecto de estas bandas. Lo que eleva el riesgo operacional de una industria ya expuesta a peligros naturales, como derrumbes y explosiones.

La preocupación alcanzó la agenda del gobierno. A principios de mes, el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, y el subsecretario, Rafael Collao, sostuvieron un encuentro con el Consejo Minero.

Operaciones en terreno

La cita dejó un mensaje claro: la violencia criminal en las zonas mineras es hoy una prioridad de Estado y requiere soluciones urgentes.

En ese contexto, la innovación tecnológica pasó de ser un plus a transformarse en un salvavidas.

Las compañías mineras están incorporando modernas herramientas para combatir la delincuencia. Incluye videovigilancia en tiempo real, cámaras corporales, centros de comando con respuesta rápida y comunicaciones críticas.

Este ecosistema permite coordinar operaciones en terreno, activar protocolos con precisión y alertar a las autoridades, todo en cuestión de minutos.

Además, el análisis posterior de datos fortalece la estrategia de seguridad, ayudando a tapar brecha. Y, en muchos casos, se colabora para judicializar a los responsables.

Tecnología que salva vidas

Casos concretos prueban que la tecnología no sólo protege activos, sino también vidas. Radios equipados con sensores de impacto, capaces de activar grabaciones automáticas ante caídas o agresiones, permiten intervenir en segundos.

Esta capacidad de respuesta inmediata es clave para cuidar a los trabajadores y evitar que incidentes menores escalen a situaciones críticas.

Un elemento adicional que cobra fuerza es la integración de Inteligencia Artificial (IA) y ciberseguridad en las operaciones mineras.

La IA puede anticipar patrones de comportamiento sospechoso, mientras los sistemas digitales blindan la infraestructura frente a posibles ciberataques.