Columna de Lautaro Guerrero: La novedad del año, una inepta y floja designada a cargo del Senda
Se trata de Natalia Riffo, directora de Deportes en el segundo gobierno de Bachelet, y que sólo entregó uno de los Centros Deportivos de los 30 que, según el programa de gobierno, se iban a construir a lo largo y ancho de Chile. A Boric hay que decirle que está bien reforzarse con ex concertacionistas buenos, pero no con estos bacalaos.
Por LAUTARO GUERRERO / Foto: ARCHIVO
Natalia Riffo, uno de los personajes más ineptos e incapaces que alguna vez hayan pasado por la administración pública, fue designada como nueva directora del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol. A la buena de Riffo hasta dar el nombre del organismo que ahora dirigirá debe darle lata, por lo largo, porque cuando fue directora de Deportes, en el segundo período de Michelle Bachelet, sólo destacó por su incombustible flojera.
El nombramiento se hizo efectivo este viernes, y fue el Ministerio del Interior y Seguridad Pública el encargado de dar la buena nueva. Buena nueva para todos los flojonazos del país, por cierto, que ven que uno de los suyos, a pesar de los avatares de la vida y de lo difícil que está encontrar una pega normal y bien pagada, lo más bien que Natalia Riffo sigue ubicándose de maravillas.
El Gobierno agregó que Riffo fue elegida mediante el sistema de Alta Dirección Pública, es decir, venciendo en la pugna a otros postulantes en un concurso. El hecho sólo vendría a revelar que esos concursos están más arreglados que mesa de cumpleaños, o que los otros postulantes eran más charchas todavía.
Conociendo la labor de la susodicha en la Dirección de Deportes, me quedo a ojos cerrados con la primera alternativa.
Para darle cierta seriedad a este nombramiento de pacotilla se enuncia el tremendo currículo de Natalia Riffo, a saber, sicóloga de la Universidad de Concepción con estudios de criminología y seguridad en la Universidad Central y graduada de un Magister en Sicología de la Justicia de la Universidad Lusófona de Porto, Portugal.
Como toda concertacionista que se precie, Natalia Riffo le ha sacado el jugo a la administración pública, desempeñándose en los cargos más variopintos.
Este nombramiento la sorprendió como directora ejecutiva de la Corporación Municipal de Deportes de la Municipalidad de Ñuñoa, el que ejercía desde 2021. Un cargo que obviamente deberá dejar, cosa que no debe entristecer mucho a los deportistas ñuñoínos.
Y es que, designada como directora de Deportes en 2014, por Michelle Bachelet II, Natalia Riffo simplemente se sacó los zapatos para cobrar mes a mes algo así como 10 milloncitos sin mover una pata.
Si en su programa de gobierno Bachelet había prometido la construcción de 30 centros deportivos a lo largo y ancho del país, Natalia Riffo sólo alcanzó a entregar uno, y a medio morir saltando. Su ineficiencia y lasitud fue tanta, que en el último año que permaneció en el cargo, el Gobierno optó por restarle esos recursos a la Dirección de Deporte para que de ellos se hiciera cargo el Ministerio de Obras Públicas.
Para explicar el porqué nunca hizo su pega, la Riffo señaló que “es que no es cosa de llegar y construir esos centros deportivos. Había que preguntarle antes a la gente lo que quería”.
Aparte de que nunca se conoció de esas encuestas, cabe suponer que la Riffo esperaba que los vecinos de La Pincoya, por ejemplo, pudieran pedir una cancha de nieve artificial, para la práctica del esquí. O que los de La Pintana pudieran inclinarse por una cancha de polo.
El asunto es que Natalia Riffo jamás perdió el sueño por cumplir con el programa de su jefa, la Presidenta.
Lo feo de todo esto es que, conociéndose a todas luces su ineptitud y su desidia, Bachelet nunca la sacó de su cargo. Fue ella la que renunció un año antes, para presentarse como candidata a diputada concertacionista por la Región del Bío Bío.
Como los penquistas no son giles, la Riffo perdió de pe a pa en las urnas. Pero he aquí que, para la segunda vuelta presidencial entre Piñera y Guillier, fue nombrada vocera de la candidatura concertacionista.
¿Y con esa vocera pretendía la Concertación ganarle a la candidatura millonaria y bien aceitada que estaba detras del ladrón de banco? Estaban locos, viejo, y los resultados así lo confirmaron.
Igual, uno no puede dejar de preguntarse, cómo lo haría cualquier hijo de vecino que conozca la vida y milagros de la Riffo: ¿cómo lo haces, Natalia, para agarrar siempre pegas buenas y bien remuneradas, cuando eres más floja que los dientes de arriba?
