Irán rompe con la OIEA tras ataques a su programa nuclear
El Parlamento iraní aprobó por unanimidad la suspensión de vínculos con el Organismo Internacional de Energía Atómica, al que acusa de guardar silencio ante los recientes bombardeos a sus instalaciones nucleares.
Irán oficializó este miércoles la suspensión de su cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Tras los recientes ataques a sus instalaciones nucleares por parte de Israel y Estados Unidos, Irán considera que la entidad guardó un silencio cómplice.
La decisión fue aprobada unánimemente por el Parlamento y debe ratificarla el Consejo de Guardianes, dominado por figuras afines al líder supremo Alí Jamenei.
La iniciativa implica que cualquier futura inspección del OIEA requerirá aprobación directa del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. Se cierra así la vía a fiscalizaciones autónomas en terreno.
Según el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, la decisión responde a la “inacción” del organismo internacional frente a la agresión.
“El OIEA no condenó los ataques contra nuestras instalaciones. Perdió su neutralidad y credibilidad ante la comunidad internacional”, declaró Ghalibaf en la televisión estatal.
Ruptura con Viena
El endurecimiento de la postura iraní ocurre en un contexto de máxima tensión geopolítica. Desde el 13 de junio, Irán e Israel se enfrentaron en una escalada sin precedentes. El último episodio incluyó bombardeos estadounidenses sobre tres instalaciones nucleares, bajo el argumento de frenar el desarrollo atómico de Teherán.
El presidente Donald Trump afirmó que el operativo “eliminó” el programa nuclear iraní. Sin embargo, informes recientes de inteligencia contradicen esa versión: los daños sólo los retrasarían “algunos meses”. Irán, por su parte, asegura que trasladó su uranio antes del ataque.
En Viena, el director del OIEA, Rafael Grossi, llamó a Irán a retomar las inspecciones y permitir acceso pleno a sus instalaciones. No obstante, Teherán condicionó cualquier supervisión externa a la garantía de seguridad absoluta para su infraestructura nuclear.
En paralelo, el propio OIEA denunció en junio que Irán incumplía por primera vez en dos décadas sus compromisos nucleares. Acusó a Teherán de no explicar adecuadamente el origen y uso de su material atómico.
Desafío a su autoridad
La moción fue respaldada por 19 de los 35 países que integran la junta directiva, incluyendo Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania.
Pese a las presiones internacionales, Irán insiste en que su programa tiene fines pacíficos. La crisis, sin embargo, dejó en suspenso los mínimos acuerdos de control nuclear vigentes desde el Plan de Acción Integral Conjunto, y vuelve a instalar la amenaza de una carrera armamentista regional.
La suspensión de cooperación por parte de Irán representa un golpe directo a la autoridad del OIEA como garante del control atómico a nivel mundial. La decisión complica aún más los esfuerzos diplomáticos para contener el desarrollo nuclear iraní en medio de un escenario internacional polarizado.
Por ahora, el futuro del programa nuclear iraní queda en una zona gris, sin fiscalización independiente, en un momento donde el riesgo de nuevos ataques y represalias sigue latente.
