El discurso del Presidente Allende a 50 años del Golpe: “Nuestro derecho a una patria justa, libre y soberana”
La Inteligencia Artificial, a través del chat GTP, entregó su versión sobre cómo sería un mensaje del derrocado mandatario en la actualidad.
Por CAMILO REY / Foto: ARCHIVO
“Hoy, a cincuenta años de aquel nefasto día, hagamos un pacto, un juramento de que no descansaremos hasta ver un Chile renacido, un Chile donde los sueños de los justos sean la realidad de todos. ¡Adelante, camaradas, la historia nos convoca!”.
Así sería parte de un discurso del ex Presidente Salvador Allende al cumplirse cincuenta años del Golpe de Estado, creado de acuerdo a la Inteligencia Artificial por una iniciativa del sitio informativo El Desconcierto.
El ejercicio de carácter histórico y tecnológico se realizó en base al chatbot GPT4, solicitándole estructurar el mensaje que el depuesto mandatario habría enviado a los chilenos a medio siglo de imponerse la dictadura militar de Pinochet, según explica la periodista Giglia Vaccani.
El chat GPT (Generative Pre-Trained Transformer) es una aplicación de chatbot de inteligencia artificial basado en la generación de diálogos. Se trata de un modelo de lenguaje que se ajusta con procesos de aprendizaje y que, en milisegundos, es capaz de redactar respuestas a preguntas prácticamente sin faltas ortográficas ni gramaticales con alto grado de sentido social.
“En aquellos tiempos, buscábamos desentrañar las cadenas que oprimían a la clase trabajadora, a los más desfavorecidos, a todos aquellos que la oligarquía había dejado al margen. La Unidad Popular fue más que una coalición; fue una promesa de un futuro donde cada hombre, mujer y niño tendría un lugar en una sociedad equitativa, sin amos ni esclavos”, agrega el discurso de Allende creado por la IA.
Luego de desarrollar varias ideas basadas en los conceptos históricos planteados por Salvador Allende, el mensaje hace un llamado: “¡Reclamemos nuestro derecho a una patria justa, libre y soberana! No nos engañemos, camaradas, la lucha nunca ha sido fácil, pero tampoco ha cesado. Desde las sombras de la dictadura, hasta los días de hoy, observo con firmeza revolucionaria cómo nuevas brigadas han tomado la bandera roja, la bandera de la unidad, la bandera de un Chile que no se rinde, que no claudica ante la adversidad”, finaliza.
