El Canal de Panamá se está secando…

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Por El Ágora
Actualizado el 15 de junio de 2023 - 8:00 am

El déficit hídrico que afecta al país podría significar el cierre definitivo del enlace entre el Pacífico y el Atlántico.

Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO

El Canal de Panamá está en peligro. El enlace clave sufre con la sequía que afecta hace años a Panamá y que es la ruta más corta entre los océanos Pacífico y Atlántico, lo que dificulta cada vez más los envíos de mercancías por barco, y, a la vez, encarece día a día los transportes.

Por el canal pasa casi el 6% del comercio mundial, lo que se traduce en más de 12 mil barcos que cruzan cada año para llevar cargas a más de 160 países.

Ahora atraviesa la peor crisis de su historia: se está quedando sin agua por una sequía brutal que ya dura muchos años, y eso está afectando el precio del transporte. Los buques portacontenedores ya se ven obligados a reducir su peso y pagar tarifas extras para cruzarlo.

El paso de los barcos obliga a utilizar unos 190 millones de litros de agua dulce por cada uno. Si tenemos en cuenta que son 12 mil barcos, tenemos una tragedia en ciernes.

En 2019 la región registró una reducción del 20% de lluvias en comparación a la media, lo que lo convirtió en el quinto año más seco desde los años 50. Desde entonces, las autoridades han recortado la cuota de barcos que cruzan el canal para ahorrar agua, a la par que han restringido el calado límite de los barcos.

Sin embargo, nada ha cambiado. Este año, las precipitaciones de febrero a abril fueron un 50% menos de lo normal, y los lagos que lo alimentan están registrando niveles muy bajos. Se prevé que el lago Gatún, el más grande de los que aportan agua al canal, llegue a mínimos históricos en julio. Todo eso ha llevado a que se aplique un protocolo de tarifas de tránsito y restricciones de peso que se activan a medida que empeoran las condiciones de sequía.

Así, los buques más grandes deberán disminuir su calado, es decir, la profundidad a la que se sumergen en el agua, lo que significa transportar menos carga o reducir el peso de sus cargamentos.

Y a partir del 24 de mayo sólo se permiten calados de hasta 13,56 metros a los buques Neo-Panamax (barcos grandes como buques portacontenedores, transportadores de gas licuado de petróleo o graneles secos).

Eso podría traducirse en un 40% menos de carga en algunos barcos… Y cualquier cuello de botella podría afectar a la industria energética de EEUU y su economía, considerando las expansiones de exportación de GNL (gas natural licuado) que tendrán lugar en los próximos años.

Las autoridades temen que los armadores acaben por elegir otras rutas -como el canal de Suez- con tal de evitar problemas. Otros miran con atención el deshielo del Ártico debido al calentamiento global, que podría abrir otra competitiva ruta por el norte. O pueden usar puertos en el sur de California, lo que implicaría cargar contenedores en camiones o trenes con destino a los centros de población del medio Oeste y la costa Este.

Y el proyecto de canal en Nicaragua también suena como una opción viable futura.