Digitalizan 155 mil muestras de plantas chilenas  

Un programa del Instituto de Ecología y Biodiversidad integra herbarios, colecciones y bases de datos para que el Estado y las empresas tomen decisiones sobre naturaleza con evidencia científica.

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Por El Ágora
Actualizado el 19 de abril de 2026 - 2:33 pm

El Herbario Digital integra cinco herbarios chilenos / Foto: ARCHIVO

Chile enfrenta una paradoja: es uno de los países con mayor biodiversidad del planeta, pero carece de información integrada, estandarizada y accesible para gestionarla. Esa brecha es precisamente la que busca cerrar Biodata, programa integrador del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB).

«Existe una brecha estructural entre generación de conocimiento y toma de decisiones. La ausencia de datos confiables limita tanto la investigación como la planificación«, advierte Pablo Guerrero, director de Biodata, investigador principal del IEB y académico de la Universidad de Concepción.

El programa actúa como puente entre la investigación de frontera y los actores públicos, privados y sociales. «Biodata ha funcionado como un puente que permite conectar desde el equipo que levanta los datos en terreno hasta un usuario final que analiza esa información para tomar decisiones», explica Ricardo Segovia, coordinador del equipo e investigador asociado del IEB.

Pablo Guerrero, director de Biodata / Foto: GENTILEZA

Entre sus iniciativas más avanzadas está el Herbario Digital (herbariodigital.cl), que integra registros de cinco herbarios nacionales —con proyección a doce— y ya supera las 155 mil muestras digitalizadas. El proceso no es trivial: implica resolver discrepancias taxonómicas entre instituciones. «Lo que tenemos en el herbario de Concepción y le llamamos Zephyranthes araucana podría no ser lo mismo que en el herbario de Santiago tiene ese mismo nombre», ilustra Segovia.

Esa misma lógica de estandarización se extiende al Catálogo de la Biodiversidad de Chile, una plataforma colaborativa en desarrollo que busca ordenar la taxonomía de animales, plantas y hongos del país. Cuando esté operativa, permitirá que las fichas del Ministerio del Medio Ambiente se actualicen automáticamente ante cambios validados por la comunidad científica.

Para Guerrero, el argumento es también económico: «En economías dependientes del capital natural, como la chilena, la biodiversidad es un activo estratégico. Sin información adecuada, su gestión sostenible es inviable». Biodata apunta a que eso cambie.

Este 2026, el IEB cumple 20 años de trayectoria como centro de excelencia. En ese contexto, el programa Biodata se posiciona como una infraestructura estratégica que traduce datos científicos de biodiversidad en información utilizable para la toma de decisiones, mediante la integración, estandarización y acceso abierto de datos provenientes de colecciones biológicas, monitoreo ecológico y plataformas globales.