Detectan cocaína oculta en una guitarra que iba rumbo a Australia
El instrumento fue interceptado por Aduanas antes de salir del país, gracias a irregularidades detectadas en un escáner y la alerta de perros entrenados.
Un sofisticado intento de narcotráfico fue frustrado por fiscalizadores de la Aduana Metropolitana al detectar una guitarra eléctrica adulterada que ocultaba cocaína en su interior. El objeto formaba parte de una encomienda que tenía como destino final Australia, y fue interceptado durante una inspección de rutina en el Aeropuerto Internacional de Santiago.
Lo que alertó al personal fue la inusual densidad del instrumento, detectada en el escáner. Al inspeccionar más a fondo la caja que contenía ropa y otros regalos, se procedió a activar el protocolo de revisión con canes detectores de drogas, los que confirmaron la sospecha. Posteriormente, un análisis con espectrómetro de masas portátil confirmó la presencia de clorhidrato de cocaína.
Destino: un mercado rentable para el narcotráfico
La guitarra, junto con su contenido ilícito, alcanzaba un peso total de 4.960 gramos. Rodrigo Díaz, director regional de Aduanas Metropolitana, explicó que no es la primera vez que se intenta usar un instrumento musical para transportar drogas. Sin embargo, esta vez el intento fue detectado a la salida del país y no al ingreso, lo que refuerza una tendencia reciente de exportación de estupefacientes desde Chile hacia mercados más rentables.
“Australia es uno de los destinos más codiciados para este tipo de operaciones por los altos precios que alcanza la droga en su mercado negro”, advirtió Díaz.
Narcotráfico creativo y vigilancia reforzada
La droga incautada fue entregada a la Brigada Antinarcóticos de la Policía de Investigaciones, que asumió las diligencias. El hecho pone en alerta a las autoridades sobre la creciente sofisticación de los métodos de ocultamiento, y refuerza la necesidad de mantener tecnología avanzada y equipos especializados en los controles de salida.
La fiscalización también demuestra que el uso del tráfico postal y de encomiendas continúa siendo una vía predilecta por organizaciones delictivas para evitar controles humanos directos. En este caso, la detección temprana evitó que casi cinco kilos de cocaína cruzaran el océano camuflados entre cuerdas y madera.
“El ingenio del delito no descansa, pero la tecnología y la experiencia de nuestros equipos están un paso adelante”, concluyó el director de Aduanas.
El caso refleja que el combate al narcotráfico no sólo ocurre en grandes cargamentos o pasos fronterizos. A veces, se esconde en objetos tan cotidianos como una guitarra, buscando burlar la vigilancia a través del engaño. Pero cuando hay control efectivo, incluso las maniobras más creativas terminan desenmascaradas.
