Critican leve multa a familia que instaló un vertedero sobre un humedal
Una familia operó durante más de 15 años un relleno ilegal en el humedal Vasco da Gama, en Hualpén. Aunque obtuvieron ganancias millonarias, la sanción aplicada fue de apenas $1,8 millones, lo que generó indignación entre vecinos y autoridades comunales.
Durante 15 años, una familia utilizó ilegalmente el humedal Vasco da Gama en Hualpén como vertedero, acumulando escombros y residuos sin ningún tipo de autorización ambiental. A pesar de las denuncias, las clausuras anteriores no se respetaron, y sólo ahora, tras una larga investigación de la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA), se ordenó el cierre definitivo del sitio.
La multa impuesta fue de $1.800.000, cifra que generó críticas por su desproporción frente al daño causado y las millonarias ganancias obtenidas.
Vertedero clandestino operó por más de una década
El alcalde de Hualpén, Miguel Rivera, expresó su descontento con la resolución: “Nos parece bastante irrisorio el resultado de una investigación de más de cinco años. La irregularidad era evidente y el informe confirma que esta familia obtuvo más de $300 millones cobrando por dejar basura. ¿De qué sirve tanto trámite si las sanciones dan risa?”.
Además de recibir materiales de construcción, el grupo agredió a fiscalizadores y amenazó a residentes del sector, lo que aumentó la tensión entre la comunidad y los responsables del relleno clandestino.
Humedal dañado y especies endémicas en riesgo
Según el informe oficial, la operación del vertedero provocó graves alteraciones al ecosistema del humedal, incluyendo pérdida de suelo, modificación del flujo hídrico y desaparición de vegetación nativa. Esta afectación ha puesto en riesgo a más de 20 especies de fauna en conservación, entre ellas seis endémicas de Chile, con escasa movilidad y alta vulnerabilidad.
El humedal Vasco da Gama, o Chimalfe en mapudungún, cubre una superficie de 64 hectáreas y forma parte de la red ecológica Rocuant-Andalién en la Región del Biobío. Fue declarado humedal urbano en 2024, una categoría que entrega herramientas a los municipios para proteger legalmente estos espacios naturales.
A pesar de este avance, vecinos y organizaciones ambientales temen que la clausura definitiva no se cumpla, como ya ocurrió en oportunidades anteriores, y que el daño causado no sea reparado. En tanto, las especies como la rana chilena, el coipo o la garza cuca continúan amenazadas mientras el ecosistema lucha por recuperarse.
