Columna de Sergio Gilbert: Colo Colo y un año blanco total y radiante
El club albo arrasó en 2024 con los títulos nacionales en las diferentes categorías del fútbol chileno. Una supremacía que abre el debate: ¿Se hacen bien las cosas en Colo Colo o mal en el resto de las instituciones?
“Somos los mejores. En todas las categorías y en todos los géneros. Vamos a tener que agrandar el museo para que quepan nuestras copas”, dijo el domingo un exultante Aníbal Mosa luego que el equipo femenino de Colo Colo se consagrará campeón del torneo 2024, tras derrotar en la final a Universidad de Chile por 2-1.
El presidente de Blanco y Negro, si bien llevaba las cosas al extremo, no dejaba de tener razón. Y es que este año, Colo Colo ganó casi todo lo que se le puso enfrente a nivel nacional.
Anote.
Fue campeón del torneo nacional de Primera División y ganó la Supercopa. El equipo de Jorge Almirón sólo falló en la Copa Chile (eliminado en la final de la fase regional por Magallanes).
En las series menores, en tanto, los albos fueron campeones de las categorías más relevantes desde el punto de vista competitivo: Sub 16, Sub 18 y Sub 21 (Proyección), algo que no acontecía desde la década de los 70 cuando las divisiones menores de Colo Colo eran lideradas por el DT Orlando Aravena.
Finalmente, como está dicho, Colo Colo también alzó la Copa en el torneo femenino adulto logrando el tricampeonato.
Ningún club chileno, sin duda, pudo con los albos este año.
La duda instalada
Lo que falta por saber es si es esta gran superioridad de Colo Colo tiene que ver con un gran trabajo interno o, más bien, con la mala labor de sus rivales.
Y en realidad, es una mezcla.
En los logros del primer equipo sin duda tuvo mucho que ver la apuesta que el club hizo en contrataciones que elevaron su nivel. La llegada de un DT que recién había dirigido a Boca Juniors y lo había llevado a la final de la Copa Libertadores (Jorge Almirón) y la incorporación de jugadores de la talla de Arturo Vidal, Mauricio Isla y Javier Correa -todos con un currículum que excede a la media de los que participan en el torneo chileno- terminaron por ser decisivos, no sólo para ganar en casa, sino que también para competir en la Copa Libertadores.
Las divisiones inferiores
Lo de las categorías menores es un caso menos claro. Este año, de hecho, Colo Colo cesó al jefe de las divisiones inferiores -Ariel Paolorrosi- y aún no lo ha reemplazado (suena Héctor Tapia como posible relevo).
No obstante ello, Colo Colo mantuvo, de la mano de sus entrenadores en cada categoría, una forma de trabajo y una manera de jugar que fue suficiente para arrasar en los campeonatos.
Ello, en todo caso, no debe cegar el análisis contando que salvo excepciones como la U, la UC, O’Higgins y Palestino, el resto de los clubes no ha hecho grandes inversiones en los últimos años para potenciar sus divisiones menores.
Las apuestas de los dueños de la SAD van más por el lado de comprar y vender rápido, más que invertir en formación de jugadores. Visión de empresarios y representantes y no de dirigentes de fútbol…
Mujeres, sin grandes rivales
En el plano del futbol femenino, la distancia es aún mayor.
Colo Colo invirtió hace un par de años en la llegada de una entrenadora brasileña que tiene experiencia y logros -Tatiele Silveira- y los resultados están a la vista.
Hoy, sólo Universidad de Chile asoma como gran rival de las albas y en plano inferior también Palestino y la UC. Santiago Morning, gran protagonista de los últimos años, se ha quedado, por ahora, un poco más atrás.
Colo Colo ha sacado cuerpos de ventaja por ello. Al igual que el resto de las categorías.
No es posible saber aún si todo es parte de un plan bien estructurado que se mantendrá y potenciará o sólo es haber sido tuerto en país de ciegos.
Como sea, Colo Colo igual celebró un año casi perfecto.
