Columna de Gerardo Silva: un Rengo a paso firme
Finalmente lo logró. Después de mucho batallar en el amateurismo, el club de la Sexta Región da el paso más importante en sus 40 años de historia: asciende a la Segunda División Profesional. Y las obligaciones cambian.
Por GERARDO SILVA
Para los oro y cielo de la Sexta Región, el domingo 4 de diciembre del 2022 quedará marcado a fuego. Deportes Rengo consiguió, después de mucho sacrificio, esfuerzo y una enorme resiliencia, instalarse en el fútbol profesional por primera vez en su historia, tras un partido extra que fijó la tercera división para ascender a un tercer equipo de la categoría del fútbol profesional.
Esto, que representa un tremendo mérito y orgullo para la ciudad de Rengo, trae consigo también una enorme responsabilidad. Si desde lo deportivo logró salir del amateurismo, desde lo administrativo debe dar el paso de calidad necesario para adaptarse, posicionarse y competir.
El escenario de la Segunda División Profesional es absolutamente distinto. Los viáticos de la tercera división, que nunca tuvieron la obligación de ser cancelados, ahora son sueldos pactados en un contrato de acuerdo al Código del Trabajo, regulado por la Comisión de Gestión Económica de la ANFP.
Eso ya genera un incremento en el costo operacional que debe asumir la institución de aquí en adelante. Hay que agregar que el nivel competitivo aumenta: el futbolista para la categoría propone también otras exigencias económicas, en sueldos y estada, lo que eleva en un porcentaje significativo el presupuesto anual. El equipo técnico multidisciplinario también sugiere un alza en sus remuneraciones, toda vez que cada uno de ellos debe contar con su título profesional que respalde su función; por razones obvias, sus servicios tienen otro valor.
Estos solo son algunos de los cambios significativos que debe asumir y cumplir la institución para competir en igualdad de condiciones con equipos que ya tienen la experiencia necesaria. Los «Bravos» de la Sexta Región participarán por primera vez en el fútbol profesional. Dicho esto, no cabe duda de que los directivos del equipo renguino ya están culminando sus festejos y pensando seriamente en constituir la figura administrativa más conveniente, bajo los mejores estándares, con la intención de estar a la altura de la circunstancias y así cumplir con todos y cada uno de los requerimientos de la ANFP.
Perentorio es la contratación del director técnico y su equipo de trabajo y luego ponerse a trabajar en la conformación del plantel de jugadores que ofrezca garantías para vivir un año tranquilo desde lo deportivo.
Desde hace muchísimo tiempo Rengo venía buscando con dedicación y esmero el ascenso al fútbol profesional. Ahora, con un grupo de jóvenes esforzados y talentosos de la mano del novel director técnico Matías Garrido, logró el sueño de mucha gente, incluidas las autoridades representadas por el alcalde, Carlos Soto González. Durante toda su gestión, el edil ha apoyado de manera irrestricta al equipo renguino y seguramente pondrá a trabajar aceleradamente la maquinaria municipal para lograr en tiempo récord mejorar las condiciones del estadio Guillermo Guzmán Díaz y ofrecer todo lo que esté a su alcance para que la institución oro y cielo cuente con todo lo estrictamente necesario y realice muy bien su trabajo la temporada 2023, ahora en la ¡Segunda División Profesional!
Los próximos días serán muy movidos en la comuna de Rengo. De la atendible felicidad y festejos, rápidamente -y contra el tiempo- empiezan las largas reuniones de trabajo del presidente, Manuel Cerón, con todos quienes han liderado el proyecto desde hace varios años. Seguramente con nuevos dirigentes y nuevos inversionistas, deberá cerrar el año competitivo saldando sus compromisos de la temporada 2022 y tomar los acuerdos necesarios y oportunos para asegurar un proyecto sustentable para que la institución oro y cielo, a partir del 2023, siga creciendo para alegría de sus aficionados y seguidores.
