Ambicioso proyecto: China apuesta por la energía solar en el espacio

Con un panel solar flotante a 36.000 kilómetros de la Tierra, China quiere hacer historia y podría transformar la generación de energía limpia.

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Por Cristián Carrión
Actualizado el 22 de enero de 2025 - 12:24 pm

El proyecto chino sería un salvavidas para el planeta / Foto (referencial): AGENCIAS

China ha presentado un revolucionario proyecto que promete cambiar la forma en que obtenemos energía limpia. El país planea construir una enorme central eléctrica solar en el espacio, ubicada a 36.000 kilómetros de la Tierra, en una órbita geoestacionaria.

Esta central, que será tan grande como una presa hidroeléctrica, generaría la misma cantidad de energía que el petróleo que puede extraerse de toda el planeta en un año, según el diseño de Long Lehao, ingeniero jefe de los cohetes Long March.

¿Por qué apostar por el espacio?

La clave está en la eficiencia. A esa altitud, la luz solar es diez veces más intensa que en la superficie terrestre y no hay interrupciones por nubes ni el ciclo día-noche.

Este panel solar orbital podría generar energía constante y enviarla de forma inalámbrica a la Tierra, un proceso que promete ser mucho más eficiente que las energías renovables tradicionales.

Una gigantesca estructura espacial

Comparado con la imponente presa de las Tres Gargantas, el proyecto promete ser un gigante de la energía limpia.

Según Long Lehao, la energía generada por la central solar podría ser comparable con la de una de las mayores fuentes de energía renovable del planeta.

El desafío está en la transferencia de energía desde el espacio, una tarea aún no resuelta.

¿Qué necesita China para lograrlo?

La construcción de esta mega central requiere una infraestructura espacial avanzada. Para ello, China está desarrollando el cohete Long March-9, un lanzador reutilizable capaz de transportar hasta 150 toneladas.

Este cohete no sólo facilitará la construcción de la central solar, sino que también es clave en los planes de China para establecer una base lunar para 2035.

Avances concretos y competencia global

China no está sola en esta carrera. A pesar de los desafíos técnicos, como la transmisión inalámbrica de grandes cantidades de energía, otros países también están explorando la energía solar espacial.

Islandia, en colaboración con Space Solar, planea una versión más modesta para 2030, y en los Estados Unidos, empresas como Lockheed Martin están investigando el potencial de los satélites solares.

El futuro de la energía limpia

Aunque aún no se ha fijado una fecha para la finalización del proyecto, la propuesta de China podría cambiar el panorama de la energía limpia en el mundo. Superar los obstáculos tecnológicos será clave, pero si lo logran, este proyecto marcará un hito en la historia de la generación de energía.

Este innovador enfoque no sólo tiene el potencial de transformar la forma en que generamos energía, sino también de hacerla más limpia, constante y eficiente, resolviendo así uno de los mayores retos del siglo XXI.