Activistas italianas cubren cuadros de pintor que violó a Artemisia Gentileschi
En Génova se desarrolló la protesta en contra del pintor tardomanierista Agostino Tassi, acusado de violar en 1612 a la hija de su maestro, Orazio Gentileschi.
Por SEBASTIÁN GÓMEZ MATUS / Foto: MARGHERITA DAMETTI, CORTESÍA DEL COLECTIVO BRUCIAMO TUTTO
En el Palazzo Ducale, Génova, se desarrolló una protesta en contra de lo que se denominó “El salón del violador”. Allí, activistas del colectivo extremista Bruciamo Tutto (“Quememos todo”, en italiano) cubrieron tres cuadros del pintor tardomanierista Agostino Tassi. Un reconocido facineroso que, no conforme con violar a Artemisia, hija de su maestro, Orazio Gentileschi, quiso robarle sus cuadros, además de planear el asesinato de su propia esposa. Delitos cometidos en el siglo 17.
La controversial acción tuvo lugar el 29 de marzo, a las 11.30 AM, y consistió en cubrir los cuadros de la muestra y marcar las manos con pintura roja en las notas museográficas. Tassi fue juzgado, aunque de manera muy blanda: se le dio a elegir entre cinco años de trabajo forzado o el exilio de Roma. La decisión no fue difícil para el pintor, cuya reputación ya era mala en su época.
Anna, una de las mujeres que protestaron ese día, señaló: “Cubrimos estas pinturas porque no podemos soportar que las pinturas del violador de Artemisia estén junto a las suyas”. Artemisia Gentileschi fue una pintora barroca italiana nacida en 1593. Su formación artística comenzó en el taller de su padre, Orazio Gentileschi, uno de los grandes exponentes de la escuela romana de Caravaggio.
La activista agrega: “Estamos profundamente desconcertadas con la decisión de hacer de la violación un espectáculo”. En la muestra se incluía una pieza oscura donde había una cama empapada de sangre y un “audio” donde se escuchaba el testimonio gráfico de Artemisia en el juicio de 1612, por violación.
La instalación ha sido arduamente criticada por visitantes y especialistas, entre quienes destaca la escritora italiana Ginevra Rollo. En un comunicado escrito, señaló que la exhibición “muestra una representación unilateral de Gentileschi, volviendo la celebración de la obra de la artista un espectáculo de violencia”.
Las activistas pegaron telas blancas sobre el marco de las tres pinturas de Tassi (cuyo segundo apellido, irónicamente, era Buonamici: “buen amigo”). También dejaron una gran poza de pintura roja en el suelo del Palazzo Ducale, además de las ya mencionadas manos marcadas en muros y notas museográficas.
También escribieron el nombre de Joy Omoragbon, mujer de 49 años apuñalada hasta la muerte por su pareja, Aimiose Osarumwense, una semana antes de la protesta del colectivo.
Finalmente, Anna, portavoz de Bruciamo Tutto, señaló: “Decidieron no dañar las pinturas sino oscurecerlas, porque el mensaje es no debieran estar aquí. No así, no en este contexto”.
