El temor como hábito: qué alimenta el miedo social en Chile

Más del 50% de los chilenos cree justificado el temor que se vive hoy, según reveló Data Influye. Una psicóloga de la Usach profundiza en el origen de esta percepción y en el rol que cumplen los medios de comunicación.

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Por El Ágora
Actualizado el 3 de julio de 2025 - 3:01 pm

Una contradicción: Chile es uno de los países más seguros de Latinoamérica, pero tiene un alto nivel de percepción de inseguridad / Foto (referencial): ARCHIVO

La inseguridad ha dejado de ser sólo un tema político para transformarse en una sensación cotidiana. Según la encuesta Data Influye de mayo, el 56% de los encuestados cree que el temor social que se vive está plenamente justificado. Además, el 30% reconoció que siente miedo con frecuencia en su día a día, mientras que el 68% apuntó directamente a los medios y redes sociales como elementos que intensifican esta percepción.

Isabel Puga, psicóloga del Centro de Salud de la Universidad de Santiago, explica que el miedo es una emoción adaptativa frente a amenazas reales o imaginadas, que activa mecanismos físicos o cognitivos.

Pero también influye lo que ocurre en nuestro entorno: las experiencias personales, el entorno social y la manera en que se procesan las noticias, tienen un peso fundamental. “Nuestro cerebro guarda las situaciones de peligro para evitar repetirlas, incluso si la amenaza ya no está presente”, detalla.

Pantallas que intensifican el miedo y normalizan el peligro

La especialista sostiene que el miedo crece cuando existe una sobreexposición a noticias negativas, especialmente si vienen acompañadas de imágenes impactantes o una narrativa alarmista.

En ese contexto, la televisión y las redes sociales juegan un papel clave en mantener activo ese estado de alerta. “Se ha creado un sesgo frente a lo que se muestra en pantalla. El formato de los noticieros sigue respondiendo al rating y no al impacto psicológico que produce su contenido en la población”, apunta.

Por ello, Puga recomienda consumir información con una mirada crítica, contrastar fuentes y evitar una exposición prolongada a contenidos alarmistas. También plantea que observar las noticias desde una distancia emocional puede ser clave para recuperar una sensación de tranquilidad.

Fortalecer vínculos para amortiguar el impacto emocional

Más allá de las noticias, hay acciones concretas para enfrentar el miedo cotidiano. La psicóloga propone estrategias a nivel personal y comunitario. Crear lazos con vecinos, conversar con los cercanos sobre lo que se siente y generar redes de apoyo mediante herramientas simples, como grupos de WhatsApp, puede ser una manera eficaz de enfrentar la ansiedad.

“Si la sensación de amenaza empieza a interferir con la rutina, genera pánico, trastornos del sueño o problemas de concentración, es recomendable acudir a un especialista. En ese punto, el miedo ya ha pasado a ser un problema de salud mental”, enfatiza Puga.

¿Miedo real o percepción acumulada?

Si bien el aumento de delitos es un hecho objetivo, la manera en que se interpreta esa realidad está atravesada por las emociones y la experiencia personal.

Según la psicóloga, uno de los riesgos actuales es que la reiteración de contenido violento en los medios termine por normalizar una sensación constante de peligro. “Cambiar esa percepción no será fácil mientras no cambie también la lógica de cómo se comunica la inseguridad. Se requiere más que palabras: se necesitan vivencias distintas que reemplacen el miedo como referencia emocional habitual”, concluye.