(VIDEO) Columna de Rodrigo Cabrillana: Volver a La Ley

El pasado miércoles se estrenó “Velados, Transparentes”, documental producido por Germán Bobe y dirigido por Coti Donoso que rescata importantes impresiones sobre los primeros años de La Ley.

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Por Rodrigo Cabrillana
Actualizado el 12 de abril de 2025 - 7:59 pm

El documental rescata audios, fotografías y videos de la primera época de La Ley. Foto: GENTILEZA

Nunca vi a La Ley en sus inicios. Nunca tuve oportunidad de ver uno de sus conciertos de la primera época, sino recién hasta la época de promoción del Unplugged. Pero a esas alturas ya eran muy populares e íconos de su generación en México y en otros países de la región. Además, de la formación original solamente quedaban Beto Cuevas y Mauricio Clavería. O sea, se trataba de una Ley que era un referente indiscutido ya en el rock latinoamericano, allá por 2002.

Sin embargo, conservo un recuerdo de caminar por las calles de Puente Alto junto a compañeros de colegio. Con ellos divisábamos afiches en las murallas promocionando un concierto de La Ley en la época de Andrés Bobe, a inicios de los ’90. Y comentamos sobre lo que sería una presentación de la agrupación en esa comuna. Una imagen también bastante difusa en la memoria. Por lo que ponerle palabras a esto no parece una tarea sencilla.

Nunca se bajaron del caballo

Pero quizás podríamos introducirnos a “Velados, Transparentes”, el documental producido por Germán Bobe y que rescata audios, fotografías y videos de la primera época de La Ley, con una conversación que sostuve hace unos años con Jorge Melibosky. El ex productor ejecutivo de PolyGram me describía su experiencia con la formación genuina del conjunto en la casa de Andrés Bobe, en Puente Alto. En la ocasión, él le hacía ver al grupo la posibilidad de grabar en español en vez de hacerlo en inglés, justamente en el momento en que comenzaban a gestar las bases de lo que sería su debut discográfico en ese sello con “Doble Opuesto”.

Encuentro en el que Melibosky señalaba que parecía más un ring que una charla: cada palabra era un golpe. Sobre todo por la tozudez de La Ley de hacer prevalecer su mirada artística de registrar canciones en la lengua que pertenece al mundo angloparlante. Así y todo, lograrían trascender con “Angie”, canción escrita por Mick Jagger y Keith Richards, de Rolling Stones, incluida también en el álbum. Producido por el ingeniero argentino Mario Breuer, costaría alrededor de cuatro millones de pesos su fabricación.

Andrés Bobe y la última palabra

No obstante, Melibosky me aclaró que las decisiones de La Ley en sus primeros años pasaban primero por Andrés Bobe y luego por el conjunto. Ejemplificó con una historia de Jorge y Andrés en el bar “Jaque Mate”, en el sector de Plaza Italia, a principios de los ’90. A las 4:00 AM tomaron la decisión de que “Prisioneros de la Piel” sería el primer single del álbum “Doble Opuesto”.

El tema compuesto por Aboitiz, Bobe y Cuevas empezaría el disco que saldría al mercado en 1991. Melibosky termina por concluir que Andrés era un discutidor profesional y un solista (en todo aspecto) de primera categoría. Era la cara de La Ley, inclusive por sobre Beto Cuevas.

Una belleza brutal, sin filtros

Por lo que el estreno del documental que produce Germán, hermano de Andrés, es una pieza de incalculable valor. A lo largo de muchos años, Bobe consigue rescatar los masters de los discos debut de la banda. Ahí están La Ley (1988), grabado con Lucía “Shía” Arbulú, y Desiertos (1990), del sello Fusión, en una edición de apenas 500 copias en casete. Eso los convierte en material de culto para todos los fanáticos de la agrupación.

El proceso queda perpetuado en “Velados, Transparentes”, donde Germán Bobe exhibe cómo accede a ese primer material. El que además muestra a una banda con una línea musical que se mueve entre la melancolía electrónica de Depeche Mode y el ritmo bailable de New Order.

Documental que también cuenta con testimonios del ingeniero Óscar “Chico” López, uno de los primeros colaboradores de La Ley. Y también Mauricio Álamo, considerado por Germán Bobe como el primer fan de La Ley: registró el lanzamiento de “Desiertos” a finales de 1989 en el Café del Cerro.

Un concierto que impresiona en su registro, por la belleza y la autenticidad de lo que era la música de La Ley en sus primeros tiempos. Ahí, Bobe, Cuevas, Clavería, Luciano Rojas y Aboitiz sacan a relucir toda la potencia de su arte sonoro, junto a su estética visual que impacta por su profundo esplendor.

Testimonio audiovisual que emociona insondablemente por su simpleza y sensibilidad. Te llega directo al corazón, con esa honestidad que no se puede fingir. Un tremendo acierto de Germán Bobe.

Las ansias de los fans

En este 2025, en que están anunciadas más actividades para celebrar los 30 años del disco “Invisible” y seguir recordando el legado musical de los primeros tiempos de La Ley, la nostalgia reclama a gritos una reedición que haga justicia al pasado. Y que ponga de una vez a “Desiertos” como el álbum que siempre debió estar disponible para todos los verdaderos fans del conjunto fundado por Andrés Bobe y Rodrigo Aboitiz.

El tiempo no ha borrado el anhelo de volver a escuchar ese material. Por el contrario, nos ha generado más expectativas y, sobre todo, se ha creado una mística alrededor de esos años fundacionales.

Para terminar, un testimonio que deja en claro “Velados, Transparentes”. Es el momento que según Andrés Bobe comienza la verdadera La Ley: cuando Beto Cuevas ingresa a la banda. Quien, además, sería el continuador del proyecto junto a sus compañeros de banda, una vez que la agrupación sufre la muerte de Andrés Bobe, en 1994. Larga vida a La Ley.

Sinopsis del documental: