Columna de Rodrigo Cabrillana: Valentín Trujillo, un piano con alma

Imagen del autor

Por El Ágora
Actualizado el 6 de septiembre de 2024 - 9:20 pm

El pianista, compositor, arreglador y director de orquesta obtuvo este 2024 el Premio Nacional de Música.

Por RODRIGO CABRILLANA / Fotos: ARCHIVO y WHATSAPP

Si hay alguien que podría calificarse como versátil en el mundo de la música popular es el maestro Valentín Trujillo. Emblemático personaje a quien muchos conocimos durante nuestra infancia a fines de los ’80 por sus intervenciones en programas como “El Mundo del Profesor Rossa”. O por sus imborrables melodías en el piano en estelares como “Sábado Gigante”.

Sin embargo, aquello era una de las tantas facetas por las que Valentín ganó prestigio en el mundo de la cultura y las artes. Porque si consideramos solamente su trayectoria en la música popular, esta es enorme.

Estudió tempranamente armonía y composición en el Conservatorio Nacional de Música, para luego ser músico de sesión de diversos programas de radio que se grababan en una variedad de auditorios a finales de los ’50 y principios de los ’60, transmitidos por emisoras como Portales, Corporación y Cooperativa.

Asimismo, acompañó por años a connotados músicos de la escena nacional. Entre ellos, Cecilia, Ángel Parra Trío, el jazzista Cristián Cuturrufo, los Hermanos Arriagada, Los Huasos Quincheros, Los Carr Twins y hasta Arturo Gatica. Con ellos grabó discos e incluso estuvo presente en los más diversos escenarios.

Con Jorge Guerra en “Pin Pon”.

A la vez, Trujillo tocó también con músicos de prestigio internacional que pasaron por Santiago entre los ’50 y ’60. Hablamos de Nat King Cole, Sara Montiel, Bill Halley y la cantante brasilera Elis Regina. La lista podría extenderse mucho más, considerando su paso por Miami como parte del “Sábado Gigante” internacional conducido por Don Francisco, uno de sus amigos en la televisión. Ahí tuvo la posibilidad de tocar con artistas como el mexicano Manuel Mijares y el venezolano Ricardo Montaner.

Podríamos concluir entonces que los horizontes y las dimensiones musicales de Trujillo son incontables. Considerando desde los estilos que ha cubierto en el piano, como el jazz, el bolero, el pop, la balada, la tonada, el tango, la música tropical, la música orquestada y hasta la música de carácter infantil. Este último, presente en el programa “Pin Pon” durante los ’70, donde acompañó al actor Jorge Guerra.

Aparte, Trujillo es uno de los mejores arreglistas chilenos, y que además no tuvo prejuicios de pasar desde lo docto a la música popular. Coyuntura por la cual ha sido cuestionado en algunas ocasiones, sobre todo desde quienes permanecen en el plano de la música más academicista y selecta.

No obstante, él ha sido enfático en destacar que siempre ha sido más útil a la música popular. Eso le ha valido la experiencia de tocar en una multiplicidad de espacios, como salones de conciertos, teatros, auditorios, casinos, centros deportivos y hasta en sets de televisión. Lo que coloca en un plano y en un trance de aquellos músicos que no se dejaron llevar por el conservadurismo cultural de la escuela “docta”. Término del cual incluso Trujillo no comparte en demasía.

Ahora, lo provechoso de premios de esta relevancia, en un país que a veces le cuesta recurrir a su memoria, es que se reconoce en vida a un gran músico como Valentín Trujillo Sánchez, y los homenajes no quedan para la posteridad. Como suele ocurrir con muchas de estas figuras que trascienden y son recordados luego en el tiempo y obra, pero no en la época que debería haber acontecido, cuando aún se encuentran vigentes y con mucha vitalidad.

Pero, con Valentín podemos afirmar que eso no ocurrió. Porque no solamente cuenta con galardones como el reciente, sino que, además, tiene todo el cariño de un país detrás que sabe de su gran valor cultural y humano. Larga vida al maestro, y que el piano que con tanta alma toca no deje nunca de sonar.