Columna de José Antonio Lizana: La Roja retrocedió 18 años

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Por El Ágora
Actualizado el 6 de septiembre de 2024 - 4:13 pm

Me sorprende la mala racha de Ricardo Gareca. Pensé que sería un técnico-bombero, de esos que apagan incendios o un técnico estudioso, de esos que conocen a los jugadores al revés y al derecho, antes de dirigirlos. No ha sucedido ni lo uno ni lo otro.

Por JOSÉ ANTONIO LIZANA / Foto: AGENCIAS

Qué difícil es analizar un partido frente a Argentina, cuando no tenemos peso futbolístico. El primer tiempo ante los albicelestes fue como tomar un calendario y retroceder las hojas unos 18 años, cuando los grandes del continente nos humillaban, constreñían y desangraban.

Afortunadamente y casi por accidente, el profesor José Sulantay le dio tiraje a la chimenea en los Mundiales Juveniles de Holanda 2005 y Canadá 2007, y Colo Colo de Borghi y la U de Sampaoli se agigantaron en 2006 y 2011, respectivamente, con dos equipos soñados que sacaron aplausos en la Copa Sudamericana. Bueno, después llegó Marcelo Bielsa y capitalizó con táctica y disciplina toda nuestra materia prima. Asimismo, Jorge Sampaoli y Juan Antonio Pizzi aprovecharon este activo y consiguieron las Copas América 2015 y 2016.

Luego, Reinaldo Rueda, Martín Lasarte y Eduardo Berizzo quisieron seguir tocando el mismo disco, pero se les rayó completamente.

Claro, Ricardo Gareca era un nombre fuerte en la banca, pero cuál era el nivel del campeonato local, donde un jugador hace un gol y los medios los inflan casi hasta la altura de una estrella mundial en total alineamiento con las sociedades anónimas, incluso les ponen apodos estratosféricos. Esto es para la risa.

Veo fútbol hace 42 años y nunca había visto un campeonato tan malo. No me digas que Colo Colo está en octavos de final de la Copa Libertadores, porque eso ha sido puro manejo táctico y de camarín de Jorge Almirón. El fútbol de quinta división de Argentina es mucho más dinámico que nuestra Primera A. Este desastre me trae a la memoria cuando jugábamos Clasificatorias con Pato Galaz, Martel e Ítalo Díaz, el padre de Paulo Díaz. Igual que ahora, hace 18 o 19 años, no teníamos jugadores de jerarquía. El último se retiró -o muchos lo querían retirado- hace una semana.

A Argentina se le gana con 13 pases consecutivos y con la firma de un poeta y a Argentina se le arrebatan títulos con la elasticidad de Bravo, con la fiereza de Gary, con el penal perfecto del Mati, con el Panenka de Alexis y con la astucia del «Gato» Silva. Pudimos porque teníamos con qué. Hoy sólo tenemos el recuerdo de un pasado que fue accidentalmente mucho mejor.

Gabriel Arias es un buen arquero, pero no trasunta liderazgo y no lo veo ordenar y putear a su defensa. Esta vez le metieron tres goles, pero pudieron ser seis. Claudio Bravo a los 41 años, terminó con un promedio de menos de dos goles por partido.

En defensa, Paulo Díaz muestra solidez, pero de ninguna manera es el caudillo de River Plate. Catalán, Echeverría y Loyola -que también juegan en Argentina- tuvieron altos y bajos. El primero casi marca de cabeza al finalizar el primer tiempo.

Creo que con Loyola, Marcelino, Osorio y Vargas es muy difícil que se sostenga una clasificación al Mundial. Y tampoco hay mucho más, porque Palacios y Alarcón no son jugadores superlativos como Vidal, Charles o Alexis.

Me sorprende la mala racha de Ricardo Gareca. Pensé que sería un técnico-bombero, de esos que apagan incendios o un técnico estudioso, de esos que conocen a los jugadores al revés y al derecho, antes de dirigirlos. No ha sucedido ni lo uno ni lo otro.

Pese al penúltimo lugar, no soy tan pesimista, porque los puntos en Buenos Aires jamás se han considerado propios. Ahora, si no le ganamos a Bolivia el martes, tendremos que despedirnos de Norteamérica 2026, porque vamos a cerrar el 2024 con Brasil y Venezuela en Santiago, y Colombia y Perú de visita. Volvimos a nuestra realidad, pero hay que pelear el séptimo cupo y medio hasta que duela.

JOSÉ ANTONIO LIZANA ARCE

Nacido en Santiago en 1977, es editor, escritor, diplomado en Periodismo Deportivo y autor de seis libros: “Ceacheí, palabra de campeón” (2008), “Rayando la cancha” (2009), “Mojando la camiseta” (2010), “Pisando la pelota” (2014), “Pelota en la(s) red(es) social(es)” (2018) y “Más allá de la cancha” (2022).