Columna de Sergio Gilbert: ¿Claudio Bravo o Roberto Rojas? ¿cuál es el número uno?
Hay que hacer el ejercicio comparativo, porque el deporte en sí mismo tiene como sustento la competitividad, aunque algunos digan que es injusto evaluar cultores en épocas distintas.
Por SERGIO GILBERT J. / Foto: ARCHIVO
Conforme se vayan retirando los jugadores de la denominada “generación dorada”, se reactivará la polémica sobre el lugar en la historia que cada uno de ellos tendrá.
El debate, por cierto, es abierto y eterno. Incluso puede ser más profundo si se pone en la mesa si esta generación supera la del Mundial de 1962…
Entretenida discusión que no hay que tener miedo a avivar.
Sí. Hay que hacer el ejercicio comparativo, porque el deporte en sí mismo tiene como sustento la competitividad, aunque algunos digan que es injusto evaluar cultores en épocas distintas. Si fuera por eso, entonces nunca podrían establecerse reales niveles de calidad no sólo en el deporte, sino que en nada (¿acaso es una aberración comparar a dos genios como Ludwig van Beethoven con John Lennon? Dígame por qué con un argumento más sólido que eso de que “nacieron en épocas distintas”).
Se puede comparar. No. Se debe comparar.
Y el ejercicio resucitó en los últimos días con el anuncio del retiro oficial de dos jugadores bicampeones de América: el defensor Gonzalo Jara y el portero Claudio Bravo.
Claramente entre ambos casos hay diferencias.
Jara fue un zaguero confiable, incluso dúctil tácticamente (en Colo Colo jugó de lateral derecho) y con una salida vía cambio de frente muy interesante.
El penquista jugó en equipos de tono medio-menor en Europa y en los dos grandes de Chile. Pero en el ranking histórico Jara está muy debajo de la lista de mejores zagueros centrales nacionales, esa que comanda Elías Figueroa.
No es el mismo caso de Claudio Bravo quien, claramente puede ser ya expuesto como el verdadero número uno de la historia.
Y en verdad lo es. Por varias razones.
Desde el punto de vista de sus logros, no tiene comparación con ningún otro. No tiene rivales. Bicampeón de la Copa América con la Selección, campeón con Colo Colo, Bercelona y Manchester City. Mejor arquero de la liga española y de la Copa América 2016. Eso sin contar haber integrado el equipo de Barcelona que ganó la Champions League.
Pero no es el único parámetro en el cual Bravo les saca ventaja a todos los porteros nacionales de la historia.
Técnicamente es el más completo. Cortando centros, atajando bajo los tres palos y jugando con los pies, ninguno se le acerca. Además, suma el hecho de ser atajador de penales. Y que, achicando, era eficaz.
Quizá en el único plano que Roberto Rojas puede discutirle supremacía es en los reflejos. Pero aún si en esto fuera mejor, no le alcanza para superarlo.
¿Y Sergio Livigstone?
Las referencias de quienes lo vieron jugar no son tan claras en torno a qué aspectos del juego de arquero eran los más sobresalientes de él. “Atajador”, “se encogía como sapo antes de saltar”, “sobrio”, “elegante” son las cualidades que resaltan cronistas e hinchas que lo vieron jugar. No es suficiente para tener una imagen tan clara del arquero que llegó a ser…
Bueno, igual puede que vayan surgiendo más opiniones y que los argumentos puedan llevar a otras conclusiones.
Ningún debate futbolero tiene fin.
Eso es lo apasionante de todo esto…
