Columna de Sebastián Gómez Matus: Patricio Manns por siempre

Imagen del autor

Por El Ágora
Actualizado el 4 de agosto de 2024 - 10:00 am

Este sábado 3 se cumplieron 87 años del nacimiento del cantautor, fallecido en septiembre de 2021, uno de los artistas medulares de nuestra cultura musical y poética.

Por SEBASTIÁN GÓMEZ MATUS / Foto: ARCHIVO

Cantautor y escritor, Patricio Manns supo cultivar la canción como un puente entre las personas y las culturas, más allá de todo determinismo de época y sus afiliaciones políticas, el compositor de “Arriba en la cordillera” es patrimonio universal de la canción libertaria y la lucha contra el fascismo, que hoy recrudece en distintas partes del orbe.
Comenzó a publicar sus poemas a los catorce años en El Colono de Traiguén, como los mejores poetas de Chile también era un sureño de cepa. Oriundo de Nacimiento, creció en Angol con su padre suizo-francés y su madre francesa. Después le siguió una novela, que años más tarde sería reescrita y publicada con el título “La noche sobre el rastro”, con la que ganó el entonces prestigioso premio Alerce de la Sociedad de Escritores de Chile, hoy de capa muy caída.

Muy a lo Alfonso Alcalde, poeta con el que cabría algún tipo de afinidad cultural por captar lo chileno, tuvo trabajos diversos que lo llevaron por el mundo popular que hizo suyo en canciones tan memorables como las que salen en su primer disco “Entre mar y cordillera”, que desde el título propone una lectura horizontal de nuestro país, perspectiva que suele olvidarse, sobre todo por la propuesta vertical centralizada que propuso la dictadura. Nada fue al azar en su visión de Chile.

En el 65 fundó junto a Rolando Alarcón y los hermanos Parra fundó la mítica peña de Carmen 340, reconocida como La peña de los Parra, donde también aparecería Víctor Jara. Como se ve, los nombres más importantes de la música chilena lo incluyen como una estrella fulgurante en un cielo rebosante de astros luminosos. Que vuelva a existir una generación no sólo es improbable, sino que tal vez no sería necesaria: el arte avanza hacia otros modos y ellos marcaron un modo de hacer música, en comunidad y con ideas que todavía abren lecturas sobre nuestro país.

Con el exilio comenzó una nueva vida: se casó con Alejandra Lastra, a quien le compuso la mítica “Balada de los amantes de Tavernay”, cuando vivían en Ginebra, una ciudad poética como pocas. También comenzaría su amistad y fecunda relación creadora con Horacio Salinas, con quien compuso varios de los temas más clásicos del repertorio latinoamericano, como Samba landó” y “El equipaje del destierro”, entre muchas otras.

En Europa, dadas las condiciones, pudo desarrollar su arte de un mudo superlativo. La calidad de los soportes de grabación, sumada a la avidez que tenía por grabar su música, permitieron que las grandes ideas musicales de Patricio Manns quedaran registradas de buena manera. Al mismo tiempo, el cantautor era vocero el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), a quien le hizo una canción fuera de serie.

Regresó a al país en agosto del 1990, dando inicio de inmediato a una gira por Chile, que comenzó el 23 de agosto en el Teatro Teletón y al día siguiente en el antiguo Estadio Chile. También publicó “Actas del cazador en movimiento”. Su llegada, muy activa a nivel público, conmovía a la población y producía un efecto retroactivo sobre los que se quedaron y también sobre los que regresaron: 17 años era una vida entera, y el dolor, quizás, solo lo podía comenzar a subsanar la música de un Patricio Manns, que todavía tenía mucho por cantar y escribir.

Figura ineludible de cualquier repertorio latinoamericano y compositor de muchas de las canciones más hermosas hechas en “la tierra de la poesía” que no es sino “la lengua de la tierra”, Patricio Manns murió hace apenas tres años –septiembre de 2021- y parece que sigue vivo y que uno pudiera encontrárselo en la calle como un hombre libre y entregado a su pueblo en medio de la multitud.

SEBASTIÁN GÓMEZ MATUS

Poeta y traductor. Ha publicado “Animal muerto” (Aparte, 2021) y “Po, la constitución borrada” (facsímil digital). Entre otros, ha traducido a John Berryman, Mary Ruefle, Zachary Schomburg y Chika Sagawa. Forma parte del colectivo artístico transdisciplinar Kraken.