Columna de Claudio Bossay: Promesas, programa y acciones en el sector deporte

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Por El Ágora
Actualizado el 8 de junio de 2024 - 12:00 pm

Una reflexión a raíz de la cuenta pública 2024 del Presidente Gabriel Boric, donde solamente se tocó tangencialmente el tema deportivo.

Por CLAUDIO BOSSAY SALINAS / Foto: ARCHIVO

Hace algunos días, en la cuenta pública del presidente Gabriel Boric, la palabra “deporte” apareció 12 veces. En siete fue en títulos o junto a otros sectores, como cultura, educación u obras públicas, siempre de manera tangencial. Por ejemplo, se mencionó: “Vamos a transformar cinco pasos bajo nivel en lugares para el deporte y el esparcimiento”.

Se dedicaron dos párrafos al legado del megaevento deportivo Santiago 2023 y se incluyó una pequeña historia sobre la importancia del voluntariado. Además, se hicieron algunas promesas que no estaban en el programa de gobierno, como las Olimpiadas Especiales 2027 y la candidatura a los Juegos Olímpicos 2036, eventos que no se llevarán a cabo durante su mandato, pues según el COI, la decisión sobre la candidatura no se tomará antes de 2026.

Un aspecto más concreto y relevante fue la “promoción de la actividad física en los establecimientos educacionales del país durante una hora al día dentro de la actual jornada escolar”, además de la hora de educación física. Sin embargo, esta medida tampoco formaba parte de su programa, siendo en realidad, tal como lo dijo el Presidente en su discurso, una iniciativa parlamentaria que lleva varios años en el Congreso, al menos desde 2019.

Para refrescar la memoria, el programa de Boric contiene 25 promesas divididas en cuatro apartados, todos muy relevantes. No obstante, se ha visto poco o nada en cuanto a acciones para el apartado sobre la “Promoción de una cultura del movimiento e institucionalidad deportiva”, que incluye 11 promesas, como impulsar una ley de deporte laboral, fortalecer el rol de las organizaciones sociales y deportivas, ampliar la oferta pública, o fortalecer los servicios deportivos comunales, entre otras. Y no se ha observado un aumento de los recursos ni nuevos programas estatales para implementar este tipo de iniciativas.

En la línea de “Movimiento y recreación en la escuela”, que contiene cuatro grandes promesas mayoritariamente vinculadas al Ministerio de Educación, esperamos que la hora de actividad física diaria en los colegios sea una realidad lo antes posible.

Como en muchos gobiernos, las políticas públicas a largo plazo no parecen ser prioritarias, y en esta administración no parece ser diferente. Hasta la fecha, las acciones se han centrado más en el deporte de competición, alto rendimiento y profesional, que incluye nueve promesas en su programa, y las que sigue sumando. Dos de estas promesas se refieren al fútbol profesional: un nuevo modelo de administración del fútbol profesional con el hincha o socio como eje, y un nuevo “Plan Estadio Seguro”. Sin embargo, el nuevo modelo administrativo ha tenido poco avance y el “Plan Estadio Seguro” muestra poca innovación, pareciendo más un aprendizaje por error o ex post.

La otra línea del fútbol es la “profesionalización y dignificación del fútbol femenino”, impulsada con mucho énfasis por la ex ministra Alexandra Benado, quien en 2022 promulgó la ley 21.436 para regularizar los contratos de las mujeres en el fútbol profesional. Aunque la Asociación Nacional de Jugadoras de Fútbol Femenino (Anjuff) valora los esfuerzos, en septiembre de 2023 más de la mitad de los clubes no cumplía con contratar al 50% del plantel femenino.

La línea del “Deporte competitivo y de alto rendimiento”, que incluye siete promesas de campaña, ha acaparado la atención del gobierno. El éxito en los Juegos Santiago 2023, especialmente al promover la asistencia gratuita de niños, niñas y jóvenes a las competencias deportivas, es destacable. Sin embargo, esto es sólo una parte de la promesa, pues solamente de manera reciente el Gran Parque Deportivo Estadio Nacional ha comenzado a ofrecer más actividades físicas y deportivas para la comunidad en general, apoyando así la infraestructura deportiva para el deporte competitivo.

Es crucial retomar los niveles del sistema de competencia, especialmente en el ámbito escolar, asegurando que sea amplio, gratuito y duradero. Aún quedan tres promesas pendientes o que poco se ha visto, en la línea de deporte competitivo y de alto rendimiento: la implementación efectiva de la ley de federaciones deportivas nacionales, una mayor participación de socios estratégicos en el financiamiento del deporte de alto rendimiento, por ejemplo, para los próximos Juegos de Olímpicos de París 2024 el aporte privado fue de 96% privado. Y muy relevantemente, la protección de derechos sociales y contratos de trabajo para los deportistas de alto rendimiento, reconociendo su labor más allá solo de una beca PRODDAR.

Para finalizar, una reflexión para el último presupuesto que este gobierno formulará en 2025: no olviden el deporte social para todos, y primordialmente, no abandonen a las organizaciones sociales del deporte.

Claudio Bossay Salinas. Sociólogo, magister en Gestión Deportiva.