(VIDEO) Everton bajó el empate desde el cielo en Chillán

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Por Andrés Alburquerque
Actualizado el 18 de agosto de 2024 - 12:11 am

Los viñamarinos batallaron duramente para lograr igualar con Ñublense. Y lo consiguieron por vía aérea, cuando ya parecía que el local se quedaba con el botín completo.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE F. / Foto: ANFP

El primer tiempo fue discreto, y hasta aburrido para un espectador imparcial. Nadie colaboró para hacerlo más atractivo: ni los jugadores de “buen pie” ni los encaradores ni los metedores. Ni siquiera el juez Araos, de discreto cometido, mucha ingenuidad y escasísimo criterio.

Lo más atractivo fueron apenas tres aproximaciones peligrosas. Un tiro libre de Sosa que dio en la parte alta del horizontal. Un cabezazo de Contreras que Pérez debió controlar con una estirada, y una pifia de Graciani cuando estaba en posición de gol. Poco, poquito.

Pero la segunda parte se agradece. Por el ritmo, las ganas, la intención, las emociones en los dos arcos. Fue por momentos el típico partido de “mete y ponga”, con los locales afirmándose a una victoria impensada.

Sí, porque antes de terminar la primera mitad se habían quedado con 10 por la exagerada y torpe expulsión de Reyes. Exagerada, porque el juez había mostrado una primera amarilla que no daba ni para llamar la atención. Y torpe, porque Reyes no es nuevo en estas lides y sí muy dado a ver de cerca las tarjetas rojas. Y si el manotazo que le lanzó a Contreras fue una acción fortuita, el show que montó tras ser expulsado merecía otra roja. Tal vez en su informe Miguel Araos consigne el episodio y el castigo sí venga doble…

Pese al hombre menos, el local se adelantó en el marcador (52’). Fue gracias a un largo centro de Moya desde la derecha que Campusano guapeó en el brinco con Méndez. El viñamarino perdió de vista el balón y el chillanejo aprovechó para empalmarlo de primera y batir a González.

Desde ese momento, los rojos no generaron más peligro, y empezaron a resistir las oleadas amarillas. Y así del “mete y ponga” pasamos de sopetón al “métale centro”. Llovían sobre el área de Pérez, especialmente desde la derecha (¿nadie podía marcar a Méndez?), y los defensas no alcanzaban.

Los de Everton parecían multiplicarse en el aire, y los de Chillán no agarraban uno. A los 67’ hubo una jugada de doble cabezazo en el travesaño (Oyarzún y Dos Santos), con Pérez estirando las manos desesperado. Y así, más tarde, llegó la igualdad (83’). Fue tras un disparo de Méndez (no podía ser distinto) que dio en Campusano (¿la venganza?) y encontró destapado a Ibachache, que la tomó de zurda baja y cruzada.

La tónica se mantuvo hasta el final, y la visita estuvo a punto de desnivelar. ¿Cómo? Con centros y cabezazos. A los 85’, testazo de Federico Martínez y manotazo salvador de Pérez. Y a los 90’, centro al segundo palo y cabezazo hacia abajo de Contreras, que conjura Pérez.

Y ya no hubo tiempo para más centros.

PORMENORES

Campeonato Nacional. Fecha 20.

Estadio: Nelson Oyarzún, de Chillán.

Público: 4.665 espectadores.

Árbitro: Miguel Araos.

Ñublense (1): N. Pérez; B. Cerezo, O. Bosso, R. Caroca, J. Campusano; F. Moya, L. Reyes, B. Oyarzo; I. Sosa, P. Rubio y G. Graciani. DT: Mario Salas. Cambios: 46’, I. Rozas por Graciani; 64’, M. Plaza por Sosa; 73’, P. Bonacci por Rubio y C. Labrín por Moya; 88’, P. Sánchez por Oyarzo.

Everton (1): I. González; T. Asta-Buruaga, E. Bauermann, D. Oyarzún; K. Méndez, Á. Madrid, B. Berríos, L. Pastrán; O. Fernández, E. Ramos y R. Contreras. DT: Esteban Solari. Cambios: 46’, F. Villagrán por Berríos; 60’, J. Dos Santos por Fernández y A. Ibacache por Ramos; 61’, F. Martínez por Asta-Buruaga.

Goles: 52’, Jovany Campusano (Ñ); 83’, Alex Ibacache (E).

Tarjetas amarillas: Reyes y Rozas (Ñ); Contreras (E).

Expulsado: 45+3’, Reyes, por doble amonestación.

Compacto del partido: