Una mirada a las bases de nuestro fútbol chileno
En su columna Gerardo Silva, entrenador profesional, comparte una propuesta para mejorar el nivel del fútbol formativo: “Un plan de capacitación para técnicos, con la especificidad del fútbol infanto juvenil, para atender con eficacia a aquellos cientos de miles de futbolistas rezagados, no captados y no seleccionados por el fútbol profesional”.
Por Gerardo Silva
Para opinar debemos realizar el mejor diagnóstico posible, y entender definitivamente que las bases del fútbol chileno no son, no han sido, ni serán, las divisiones del fútbol joven de la ANFP. Las bases del fútbol chileno no son ni más ni menos que las innumerables escuelas de fútbol a lo largo y ancho del país, conducidas por personas de buena voluntad.
Son justamente éstas de donde se nutren los clubes profesionales, que con diversas metodologías y estrategias realizan una operación rastrillo, o como ellos le llaman, captaciones masivas, reclutando en la edad temprana a los más talentosos, adueñándose de los derechos federativos y por supuesto de los derechos formativos ntegrándolos a los planteles de los clubes de la ANFP, pagando una pequeña comisión ya establecida por estatutos a los clubes del fútbol amateur, quienes tienen el mérito de haber llegado antes para registrarlos en las asociaciones del fútbol comunal, y a través de ellas a la ANFA Nacional.
Hasta aquí parece estar todo bien, no obstante, es el principio del problema. En el proceso formativo son muchas las variables y por lo mismo es posible que los más talentosos no sean seleccionados, como así también, somos conscientes que los niveles competitivos de los infantes varía considerablemente de un momento a otro, a esto le debemos agregar un montón de factores que ponen en duda nuestra efectividad en la selección.
Con este comentario no estoy descubriendo nada, es un tema de conocimiento general. Por la misma razón, me atrevo a sugerir a la Federación de Fútbol de Chile, el ente rector y responsable del crecimiento del fútbol chileno, que adopte un plan de capacitación para técnicos, con la especificidad del fútbol infanto juvenil, para atender con eficacia a aquellos cientos de miles de futbolistas rezagados, no captados y no seleccionados por el fútbol profesional, y promover que los representantes comunales del fútbol amateur posean también sus divisiones menores, formalizando torneos debidamente organizados y bien estructurados en todas las categorías, a nivel provincial, regional y nacional.
Con seguridad tendremos un mejor producto a raíz del alto volumen competitivo. Yo, particularmente, soy de los que pienso que a mayor volumen mejor nivel de selección. Soy un convencido que si implementamos un proyecto de esta naturaleza y embergadura, observaremos con optimismo grandes resultados. Mejorando la competencia interna, evitando la discriminación temprana, podemos alcanzar un mejor nivel para la competencia internacional.
