Una chilena destaca en misión crucial de la NASA
La institución espacial reconoció a la astrónoma Penélope Longa-Peña por su aporte en el histórico experimento DART, que logró alterar la órbita de un asteroide por primera vez.
Un avance sin precedentes en la defensa planetaria volvió a poner a Chile en el mapa científico global. La misión DART de la NASA logró modificar la órbita de un asteroide, marcando un hito en la capacidad humana de intervenir amenazas espaciales, con participación fundamental de la astrónoma chilena Penélope Longa-Peña.
La científica del Centro de Astronomía de la Universidad de Antofagasta integró el equipo internacional que analizó los efectos del impacto sobre Dimorphos, satélite del sistema binario Didymos, cuya trayectoria se alteró tras la colisión controlada de una nave.
El rumbo de la ciencia
El proyecto DART (Double Asteroid Redirection Test) consistió en impactar deliberadamente una nave contra el asteroide, utilizando la técnica de “impacto cinético”. El resultado fue concluyente: no sólo se modificó su órbita, sino que la eyección de material tras el choque amplificó el efecto, acelerando el cambio en su movimiento.
Este logro fue confirmado mediante observaciones y estudios posteriores que evidenciaron una variación medible en el tiempo que Dimorphos tarda en orbitar a Didymos, validando la eficacia del experimento.
Aporte chileno
El rol de Longa-Peña se centró en el análisis de las características físicas y orbitales de cuerpos menores, además de contribuir al trabajo colaborativo que permitió validar los resultados obtenidos.
“Que un asteroide tenga una nueva orbita significa que cambió su trayectoria o el tiempo que demora en completar una vuelta. En este caso, Dimorphos pasó a tardar menos tiempo en orbitar a Didymos que antes del impacto. Esto es muy importante, porque demuestra que una acción humana puede modificar de manera medible el movimiento de un cuerpo celeste y podremos prevenir cualquier acción de peligro para nuestro planeta”, explicó.
Reconocimiento internacional
La participación de más de 100 científicos de distintos países fue clave en este experimento, cuyo impacto trasciende lo académico. La NASA, a través de su área de Defensa Planetaria, reconoció el trabajo del equipo, incluyendo el aporte chileno.
“Lo valoro muchísimo, porque es un reconocimiento no sólo personal, sino también al trabajo científico que hacemos desde la Universidad de Antofagasta. Demuestra que desde Chile y desde regiones también podemos aportar a temas de frontera, como la defensa planetaria”, señaló la investigadora.
El éxito de DART abre un nuevo escenario en la protección de la Tierra, consolidando la cooperación internacional como eje central para enfrentar eventuales amenazas desde el espacio.
