Nuevo reglamento garantiza acceso efectivo al aborto legal
La actualización exige atención oportuna y sin trabas para mujeres y niñas en las tres causales legales, con control sobre la objeción de conciencia en centros públicos.
Ya rige en Chile el nuevo reglamento de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), que asegura el acceso real y efectivo a este derecho en los tres casos que contempla la ley: peligro para la vida de la madre, inviabilidad fetal y embarazo por violación.
La actualización, publicada en el Diario Oficial y ya vigente tras vencer el plazo de impugnación ante el Tribunal Constitucional, refuerza el cumplimiento de la norma y apunta directamente a situaciones que por años han dificultado su aplicación, especialmente por el uso extendido de la objeción de conciencia en hospitales públicos.
El Estado deberá garantizar atención
El nuevo reglamento obliga a los centros de salud a contar con equipos médicos suficientes que no sean objetores de conciencia, con el fin de que ninguna mujer sea derivada o rechazada por falta de personal disponible.
Desde su implementación en 2017, se han reportado casos de mujeres obligadas a trasladarse por largas distancias para recibir atención, debido a que en algunos hospitales todos los médicos se declaraban objetores. Actualmente, en tres hospitales públicos el 100% de los obstetras mantiene esa postura.
La ministra de la Mujer, Antonia Orellana, afirmó que la modificación “marca un antes y un después” en salud pública y enfatizó que se busca evitar cualquier demora, obstáculo o traslado injustificado, permitiendo que este derecho se ejerza con dignidad, seguridad y en tiempo oportuno.
Objeción visible y protocolos claros
La normativa también obliga a los centros médicos a informar de forma clara si el profesional que atiende es objetor de conciencia. Además, deberán tener a la vista los derechos que otorga la ley a pacientes que enfrenten alguna de las tres causales.
Asimismo, el reglamento establece que todos los establecimientos deberán actualizar sus protocolos de derivación y reasignación, respetando los estándares fijados por el Ministerio de Salud. Las prestaciones no tendrán costo adicional y deben estar garantizadas dentro de la red pública.
Apoyo ciudadano y aplicación real de la ley
La titular de la cartera destacó que esta reforma responde a una deuda del Estado en la aplicación real de una ley que fue aprobada hace siete años y que cuenta con amplio respaldo social. Según encuestas recientes, la norma es apoyada por cerca del 73% de la ciudadanía.
“Hoy damos cumplimiento cabal a una ley vigente, con un estándar de atención que pone en el centro la salud y dignidad de las mujeres y niñas”, concluyó la ministra Orellana.
