Gobierno busca frenar fuga de parlamentarios con nueva ley
El Ejecutivo presentó una reforma que impide a diputados y senadores cambiar de bancada sin consecuencias políticas ni financieras para sus partidos de origen.
El Gobierno dio a conocer una profunda reforma para limitar el actuar de parlamentarios que abandonan sus partidos sin perder influencia ni beneficios dentro del Congreso.
La iniciativa, impulsada por el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, endurece las reglas sobre participación en comisiones y permanencia en los comités parlamentarios, buscando restablecer el orden político al interior del Poder Legislativo.
Con la propuesta, todo diputado o senador deberá mantenerse en el comité original durante los cuatro años de su mandato, sin posibilidad de cambiar de bancada para asumir nuevas posiciones de poder.
Contención al quiebre de mayorías y conflictos internos
La medida surge como respuesta a episodios que han debilitado la gobernabilidad, como la salida del diputado Miguel Ángel Calisto desde la Democracia Cristiana a Demócratas, conservando su asiento en la Comisión de Constitución. Un movimiento que no sólo tensionó los equilibrios internos, sino que abrió la puerta a que otros bloques accedieran a beneficios sin haber participado en los acuerdos previos.
El caso más crítico ocurrió en el Senado en 2024, cuando la negativa a entregar un cupo en la Comisión de Hacienda a la senadora Ximena Rincón, luego de su salida de la DC, provocó un quiebre en la mesa de gobernabilidad.
La falta de consenso impidió el respaldo a Pedro Araya como presidente del Senado, y finalmente José García Ruminot (RN) asumió el cargo con apoyo de Demócratas y Chile Vamos.
Congelamiento de recursos a partidos que suman tránsfugas
Otro eje clave de la reforma es el control del financiamiento público que reciben los partidos que suman parlamentarios provenientes de otras colectividades. Hoy, al incorporar a un diputado o senador que renunció a su partido, la nueva tienda accede automáticamente a fondos estatales.
Con la modificación, si un parlamentario se desvincula del partido con el que fue electo, su colectividad original mantendrá el control del financiamiento, evitando el «trasvasije» de recursos que ha favorecido a partidos como Amarillos, Demócratas, Acción Humanista y otras agrupaciones emergentes.
Nueva versión de la ley busca contener el personalismo
La propuesta recupera el espíritu de la Ley Antidíscolos aprobada en 2011, que impedía a un legislador renunciado presentarse a elecciones inmediatas por otro partido. Ahora, se apunta a evitar que decisiones individuales continúen impactando las mayorías parlamentarias y distorsionando la voluntad electoral.
Figuras históricas como José Antonio Gómez, Ricardo Lagos Weber, Pablo Longueira y Camilo Escalona estuvieron tras la versión original. Hoy, la segunda etapa de esta norma busca frenar el personalismo y fortalecer la cohesión de los partidos, resguardando el equilibrio institucional del Congreso.
