David Lynch cumple 76 años
El reconocido cineasta y también pintor está de aniversario justo para el santoral de San Sebastián.
Por CAMILA BARACAT / Foto: ARCHIVO
Hace poco vi una entrevista que David Lynch le hizo a Paul McCartney, dos tremendos artistas, y la humildad y genuino interés del cineasta en el arte del músico demostraban que el espíritu que lo convierte en uno de los cineastas más interesantes de nuestra época, no se apaga. Es cualidad de los artistas genuinos mantenerse vigentes, pensantes, radicales y humildes.
Después de dos años de pandemia, la que entre miles de personas se llevó también a artistas, celebrar la vida de un artista como David Lynch parece un festejo no sólo de una vida sino que del cine, del arte y de la comunidad que lo sostiene. Los galardones que avalan su carrera podrían no estar y su filmografía seguiría siendo intrigante, de una calidad pictórica única y reconocible en cada una de sus películas.
Recuerdo que cuando era adolescente confundía a Lynch con Jarmusch, que tienen bastante en común, cosas de formato y también cosas triviales como el peinado, si acaso es un peinado y no la forma en que les crece el pelo. Pero en el tiempo, sus propuestas se diferenciaron en mi mente y en el concepto que me hice de cada una de ellas. La principal es que Jarmusch retrata historias, incluso retrata un libro que es una ciudad y una poética (“Paterson”, de William Carlos Williams), pero David Lynch hace poesía, inventa, no retrata. Esta distinción no va en desmedro del arte de Jarmusch, pero responde bastante a esa filia hip.
Lynch, cuyo debut en el cine fue “Cabeza borradora” (1977) tiene una trayectoria que genera una especie de culto, sobre todo en los últimos años con el revival de “Twin Peaks”, que alcanzó un éxito inusitado entre las personas ligadas a la cultura. Quizá era el entusiasmo del que siempre llega tarde y no quiere quedar fuera del guiño, del sobreentendido. Su último largometraje “Inland Empire” (2006), es una de las películas que más culto genera.
Tampoco es muy conocida su faceta como realizador de comerciales para marcas como Yves Saint-Laurent o Armani, y videoclips, entre los cuales se cuenta el clásico “Wicked Game” de Chris Isaak, que también es actor, o un video para Nine Inch Nails o el concierto de Duran Duran del 2014, Unstaged. Como se ve, su trayectoria artística demuestra una versatilidad que le permite poder realizar sus películas sin que nadie le corrija la plana.
A partir de 1973, Lynch comenzó a seguir las enseñanzas del maharishi Mahesh Yogi y su meditación trascendental. Desde ese tiempo que practica la meditación de manera continua y consistente. A raíz de la misma práctica, el 2005 fundó la David Lynch Foundation for Consciousness-Based Education and Peace, que financia a estudiantes sobre todo de enseñanza media que estén interesados en aprender a meditar.
Feliz cumpleaños, David Lynch.
