Columna de Rodrigo Cabrillana: Los Bunkers en la voz de un testigo
Escrito por el productor y ex director de radio Rock & Pop Marcelo Aldunate, testigo excepcional de los primeros años de la banda, el libro “Los Bunkers” reconstruye con calidez y detalle los acontecimientos que rodearon la creación de su disco debut.
Escribir o referirse a temas relacionados con Los Bunkers es un ejercicio que se ha vuelto persistente hoy en día. Reportajes, reseñas de conciertos, entrevistas a diversos medios, podcast y un sinfín de recursos resumen la actualidad y la historia de una agrupación que sobrepasó todas las marcas de la industria musical en Chile.
Dos conciertos multitudinarios en el Estadio Nacional, una gira acústica con una multiplicidad de fechas agotadas en todo Chile, miles de discos vendidos de todas sus épocas, y así, continúan sumándose hitos al exitoso recorrido de Los Bunkers.
De hecho, la historia de sus primeros años quedó plasmada en una publicación dedicada a su trayectoria. Un libro que resume sus primeros años en Santiago y que fue escrito por Marcelo Aldunate, productor y ex director de radio Rock & Pop.
El cruce de caminos
El libro publicado por La Piedra Redonda Ediciones cuenta la historia personal de Aldunate con Los Bunkers. Pone el foco narrativo en lo que fue la producción y divulgación del disco homónimo y debut de la banda. Una historia que se inicia con una de las primeras presentaciones de Los Bunkers en Santiago, en el Tomm Pub de Bellavista.
Allí se entrecruzan las personalidades de la agrupación y del productor, y derivará en una amistad musical y fraternal que irá tejiendo una dinámica coyuntura. La figura de Aldunate resultará primordial y complementaria para los derroteros que Los Bunkers iniciaron en el camino de la música popular.
El libro cuenta cómo fue que Aldunate hizo debutar las canciones de Los Bunkers en una de las radioemisoras más escuchadas del momento. También cómo respondieron a una invitación a presentarse en vivo en Rock & Pop, que les significaría ser fichados por una compañía independiente (Big Sur) para la edición de su primer disco, y, por supuesto, cómo la relación entre el productor y la banda trascendió en lo profesional y lo humano, convirtiéndose en un lazo profundo y duradero.
Fiestas y canciones a la fuerza
Por lo mismo, lo que llama la atención de esta publicación es que además de estar muy bien contada, la historia reproduce una cantidad de anécdotas memorables que Aldunate sostiene con Los Bunkers a lo largo del tiempo. Muchas de ellas desconocidas para los fans y que son elementales para el desarrollo de la historia.
Por ejemplo, el encuentro fortuito que sostienen Álvaro López y Marcelo Aldunate en uno de los baños del Tomm Pub cuando un sujeto fornido y visiblemente alterado intentó agredir de alguna manera al vocalista de la agrupación. O también cuando los integrantes de la banda debieron bailar frenéticamente una de sus propias canciones en contra de su voluntad, cuando el productor oficiaba de DJ en una encendida fiesta a la que asistieron Los Bunkers.
De la emoción al legado sureño
En resumen, un relato entrañable que cautiva y conecta al lector por la sinceridad y emotividad que plasma Aldunate en su escritura. Una charla íntima del escritor con quien recorre minuciosamente las páginas del libro, al abrigo de los recuerdos musicales y artísticos que elevan a Los Bunkers como uno de los proyectos que escribieron la historia exitosamente desde sus precarios inicios.
Porque fue elementalmente el oficio, el talento y la motivación lo que hizo trascender la estela del rock sureño que la banda de los hermanos López y Durán, más el batero Mauricio Basualto, traían de la lluviosa Concepción.
Finalmente, el libro no solamente documenta los inicios de una de las agrupaciones más importantes de la música chilena. También funciona como una cápsula del tiempo, donde las pasiones, el azar, la perseverancia y la intuición se conjugan para dar cuerpo a una narrativa que hoy es parte fundamental del cancionero nacional.
Un relato totalmente necesario, contado por alguien que no solamente fue un testigo clave de los comienzos, sino que fue parte igualmente de una coalición que marcó un antes y un después en el acontecer del rock chileno.
