Columna de Rodrigo Cabrillana: El trazo entre Vernon Reid y Ángel Parra

Un simple trazo en una ilustración bastó para que Vernon Reid, guitarrista de Living Colour, descubriera a Ángel Parra. Hoy, en el día de su cumpleaños, ese encuentro fortuito adquiere un significado doblemente especial.

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Por Rodrigo Cabrillana
Actualizado el 22 de agosto de 2025 - 8:47 pm

Vernon Reid, un guitarrista excepcional. Foto: ARCHIVO

Vernon Reid es una maravilla de guitarrista. Su marcado estilo, que entremezcla rock duro, funk, jazz y heavy, no pasa inadvertido. Más aún cuando son pocos los guitarristas de color que se destacan por la virtud de tocar tan bien, intentar frenéticos solos y poner en los parlantes influencias tan eclécticas que no son fáciles de canalizar para un músico.

Seguramente eso llamó mi atención cuando lo escuché con Living Colour, banda que formó junto al bajista Muzz Skillings y el baterista Will Calhoun.

A la agrupación, fundada en Nueva York en 1984, se sumaría posteriormente Corey Glover, la clásica voz del proyecto. Bastó que Reid lo escuchara cantar improvisadamente en el cumpleaños de un amigo en común…

Una banda que rompió los moldes

No sólo me fijé en el innovador sonido de Living Colour, sino también en que fuera una banda de músicos afroamericanos. Eso rompía todos los moldes clásicos de quienes se autodesignan los verdaderos íconos del rock blanco, desde Elvis hasta los glamorosos grupos del glam metal. Para mí, el rock siempre tuvo raíces dominantes en la cultura negra. Ahí están Chuck Berry, Sister Rosetta Tharpe, Little Richard, Bo Diddley, Fats Domino y Jimi Hendrix, entre muchos otros.

“Vivid” fue el álbum que los catapultó a fines de los ’80. Pero yo los conocí en 1993, cuando tocó por primera vez en el Estadio Chile. No tuve la oportunidad de ir, pero la rotación radial de temas como “Glamour Boys” y “Cult of Personality” me volvió adicto a la guitarra de Reid, que sobresale en composiciones tan brillantes como estas.

Una crítica a lo frívolo

Los riffs rítmicos y sincopados de la guitarra funky y bailable de Vernon en “Glamour Boys” nos acercan a las melodías imperecederas de James Brown, a los ritmos centroamericanos de La Bamba y a la estética del reggae jamaicano. La producción de Mick Jagger acercó aún más la canción a un sonido pop y festivo, apto para todo público. Pero lo que más me deleita de la composición es su mensaje sarcástico, burlándose de la superficialidad del mundo del jet set y la cultura de la moda en general.

En cambio, “Cult of Personality” es el himno mayor de Living Colour. El riff de Reid es potente y directo, a diferencia del estilo revoltoso y colorido de “Glamour Boys”. Aquí, el sonido casi metalero se impone, aunque sin perder la base sincopada que sigue siendo característica del cuarteto afroamericano.

El solo de Reid es provocativo, combativo, cromático y con fraseos casi fuera de tono. Tiene un peso rítmico similar al de Tony Iommi, aunque recreado al estilo propio de la vanguardia de Vernon Reid. La canción, que expone cómo algunos líderes manipulan a las masas, es tan intensa que luchadores profesionales como el estadounidense CM Punk la utilizan en sus exhibiciones.

Reid y su relación con Chile

Pero más allá de la genialidad musical, Reid también es una buena persona. Cada visita a Chile mostró su cercanía con los fans y su disposición para atender sus peticiones. En 2001, Living Colour compartió escenario con los  nacionales de Chancho en Piedra en la Estación  Mapocho, cuando el cuarteto chileno celebraba uno de sus tantos aniversarios.

En 2009, durante una celebrada tercera visita en el Teatro Teletón, Reid nos dejó paralizados con los riffs de “Should I Stay or Should I Go”. Es que no se limita a reinterpretar a The Clash, sino que le imprime su propio toque funky, energético, con cortes abruptos y notas fantasma.

Dos anécdotas distinguen especialmente sus visitas más recientes. La primera, en 2018, ocurrió en el ex hotel Crowne Plaza, cuando después del concierto un grupo de fans se agolpaba en la puerta para tener contacto con la banda. Reid, entusiasta, bajó del vehículo y comenzó a interactuar con todos. Repartió púas y organizó pequeños juegos: quien ganaba se llevaba una púa y, el perdedor, una “moneda mágica”, una pieza metálica de 50 pesos firmada por él. Todo aquel que pasó por la Alameda esa fría noche de mayo seguramente se preguntó qué hacía este guitarrista de color jugando y riendo con sus fans en plena calle del casco histórico de Santiago.

El dibujo de la cercanía

La segunda anécdota, en 2024, tuvo lugar también en un céntrico hotel capitalino. Llevé a Reid de regalo una ilustración de Ángel Parra. El emblemático guitarrista había vuelto a formar parte de Los Tres después de años de exilio de la banda. El dibujo -del ilustrador chileno Sergio “Cucho” Córdova- fue portada de uno de mis libros, y creí que podía ser significativo para Reid tenerlo. Además, recordaba una vieja historia que me contó el actor Horacio Videla: al parecer, Álvaro Henríquez y alguien de su entorno se ausentaron de uno de tantos ensayos, a inicios de los ’90, para ir a un concierto de Living Colour.

Al estar frente a Reid, pasé a saludarlo, le obsequié la ilustración y le expliqué con entusiasmo la importancia de Ángel Parra.

-¡El mejor guitarrista de Chile!- exclamé.

-The best guitarist in Chile!- repetí en inglés.

Vernon, asombrado y agradecido, contempló el obsequio, quiso fotografiarse con él y me pidió referencias. Le anoté al reverso dónde podía encontrar a Angelito Parra en las plataformas musicales. Reid agradeció y, con gratitud en el corazón, se perdió entre los seguidores que reclamaban su presencia.

Hoy, 22 de agosto, Vernon Reid -nacido hace 67 años en Londres- está de cumpleaños. Seguro lo celebra en silencio, como siempre proyecta su figura. En algún lugar de Nueva York, donde quizá el retrato de Ángel Parra lo acompaña en sus infinitas tardes de práctica y composición con su virtuosa guitarra, mientras toca, crea y continúa dejando huella en el mundo de la música.