Columna de Miguel Ángel San Martín: La silenciosa carrera nuclear

La violencia militar que se está viviendo en el mundo en este momento, puede aumentar a corto plazo. Son cada vez más habituales las informaciones relacionadas con una silenciosa pero loca carrera de desarrollo del armamento nuclear en varias potencias mundiales.

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Por Miguel Ángel San Martín, desde España
Actualizado el 9 de abril de 2026 - 12:06 pm

Hoy por hoy el mundo está en manos de unos locos / Foto: ARCHIVO GETTY

Hace sólo unas horas, el jefe del Estado Mayor francés, Fabien Mandon, aseguró que la posibilidad de una «guerra abierta» contra Rusia es su «principal preocupación». Ese argumento lo esgrimió en el Parlamento, en los momentos en que el gobierno presentaba un proyecto que aumenta a 523 mil millones de dólares el gasto militar previsto para el período estipulado hasta el 2030.

En sus planes figura la utilización de los modernísimos aviones Rafale F-35, fabricados por la Industria francesa Dassault y certificados por la OTAN, que están dotados con armamento nuclear.

España está reorientando su esfuerzo de defensa, como parte de un plan industrial valorado en 10.500 millones de euros, de los cuales el 86% se invertirá en programas europeos, como el Future Combat Air System.

Por eso mismo, ha decidido cancelar un contrato de casi 6.500 millones de euros, que tenía con la empresa estadounidense Lockheed Martin, para comprar aviones caza de quinta generación F-35. Ahora, ese presupuesto lo está negociando con los franceses para adquirir los Rafale F-35. La India está en similar proceso, privilegiando el mismo avión francés por sobre los norteamericanos.

El «peligro» japonés

China ha denunciado la «peligrosa expansión» de la industria de defensa japonesa. Según un artículo publicado por el diario oficial chino PLA Daily, Japón ya tenía 44,4 toneladas de plutonio acumuladas hace un año, material suficiente para fabricar aproximadamente 5.500 ojivas nucleares. Y asegura que ahora ya Japón dispone de la tecnología necesaria para producirlas.

Otros expertos apuntan que Japón no sólo tiene el combustible y la industria, sino también cohetes, misiles, capacidades de lanzamiento espacial y una élite científica e industrial que completaría el ecosistema necesario para convertirse en potencia nuclear.

La Fuerza Aérea de Estados Unidos está construyendo un nuevo prototipo de silo de lanzamiento de misiles nucleares en Promontory, Utah. La instalación servirá de prototipo para la próxima generación de silos que serán el hogar del nuevo misil balístico intercontinental LGM-35A Sentinel. Este modernísimo misil será el sustituto de los LGM-30G Minuteman III, proyectil de la Guerra Fría que lleva décadas en alerta en silos repartidos por Wyoming, Dakota del Norte y Montana, y que han llegado al límite de su vida operativa.

El programa de la Fuerza Aérea estadounidense exige construir nuevos centros de control de lanzamiento y cerca de 450 silos distribuidos por decenas de miles de kilómetros cuadrados en las Grandes Llanuras.

Los silos serán la nueva casa del Sentinel, un misil de combustible sólido de tres etapas y unos 18 metros de altura que puede ir armado con una ojiva nuclear de 475 kilotones. El presupuesto estimado supera los 140.000 millones de dólares. Gasto que debe ser aprobado por el parlamento de Estados Unidos.

Un panorama de terror

Según la Federación de Científicos Americanos, Rusia cuenta hoy con 5.459 ojivas nucleares y EEUU con 5.177. El número de carros de combate pesados rusos debe pasar de 4.000 en 2025 a 7.000 en 2030, mientras que el número de buques de guerra de la marina rusa debería mantenerse entre 230 y 240.

El tercer actor que complica el escenario es China. Su arsenal ya ronda las 600 ojivas nucleares, con capacidad de incorporar unas 100 nuevas cada año.

El 5 de febrero de este año, el Tratado Nuevo START, el último acuerdo vinculante que limitaba los arsenales nucleares de Washington y Moscú, expiró sin ser renovado.

Con esto, el mundo ha quedado sin red de seguridad por primera vez en décadas.