Columna de José Miguel Ortiz: el caso SQM y el fantasma del financiamiento ilegal
Después de diez años de investigación y casi tres años de un juicio muy mediático, el Tercer Tribunal Oral en lo Penal de Santiago determinó que todos los acusados en el llamado Caso Soquimich quedarán absueltos y libres de castigo.
Con el reciente fallo absolutorio del bullado caso Soquimich, concluye un mediático juicio, donde entre los implicados se encontraban conocidos políticos como Pablo Longueira y Marco Enríquez-Ominami.
Sin duda fueron varios años de un proceso que volvió a poner en la mira, entre otras cosas, el financiamiento de la actividad política. Algo que se pensó quedaba resuelto con la reforma que estableció el aporte estatal a la acción política. Reforma que buscaba que cualquier ciudadano, independiente de su bolsillo, pudiera acceder a las esferas del poder.
La importancia del dinero
Es verdad que se avanzó bastante, sin embargo, ad portas de una importante elección presidencial y parlamentaria aflora el fantasma de los aportes económicos a candidatos que al final del día deben ser fieles con quienes donaron recursos a sus respectivas campañas.
Lo complejo es que después del Caso Convenios y otros quedó más patente que nunca lo poderoso que sigue siendo el señor Don Dinero.
Dicho en buen chileno, las monedas para hacer política las buscan todos los sectores, y sin mirar de quién proviene.
Es de esperar que en la necesaria reforma al sistema político se castigue severamente estas malas prácticas, que alejan a la ciudadanía de una actividad que tiene que ser noble, mal que mal, busca el bien común, el acceso a los derechos sociales de todos y a la larga una vida un poco más feliz sobre la faz de la tierra.
