Columna de Iván Gajardo: Cristina Fernández y un juicio que divide a Argentina
Máximo impacto político: la Corte Suprema argentina confirmó la condena a seis años de cárcel contra CFK y la inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos.
La Corte Suprema de Argentina dejó a firme este martes la condena a seis años de cárcel e inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos contra la ex presidenta, ex senadora y figura principal de la oposición, Cristina Fernández de Kirchner.
El alto tribunal dejó firme la sentencia dictada en tribunales inferiores contra CFK en el caso conocido como “Causa Vialidad”. Este se remonta a sus años como presidenta -entre 2007 y 2015- que la consideró culpable de perjudicar al Estado argentino al conceder -de manera irregular- medio centenar de obras públicas a un empresario amigo, Lázaro Báez, en la provincia de Santa Cruz, cuna del kirchnerismo.
Los tres jueces de la Corte, nombrados por decreto durante la presidencia de Mauricio Macri, optaron por desestimar todos los recursos presentados por los defensores de la ex mandataria y confirmaron el fallo de la Cámara de Apelaciones.
Se trató de un fallo unánime que rompió una regla no escrita en el máximo tribunal, que en general evitó hasta ahora pronunciar fallos de alto impacto político durante los procesos electorales.
Sin embargo tras una inédita presión mediática iniciada el pasado viernes tras el anuncio de CFK de presentarse como candidata a diputada provincial la decisión salió este martes.
La ex mandataria, que sufrió un intento de magnicidio el 1 de septiembre de 2022 tiene a partir de ahora cinco días hábiles, que vencen el próximo miércoles 18, para presentarse ante el Tribunal Oral Federal 2 y quedar detenida.
Reacciones
Previo al anuncio del tribunal y con más fuerza después de conocida la sentencia se realizaron varios cortes en los accesos a la ciudad de Buenos Aires, entre ellos interrupciones al tráfico en los principales accesos a la Capital Federal, como la Panamericana , el Camino del Buen Ayre, el Acceso Oeste, la autopista Buenos Aires-La Plata y la autopista Richieri, que une la ciudad con el aeropuerto de Ezeiza y varias localidades del conurbano.
También hubo marchas de protesta en Bariloche, Córdoba, y Mendoza, mientras el gobierno dejó trascender que enviará fuerzas de seguridad federales para levantar los cortes en rutas y autopistas y para rodear algunos edificios públicos.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof en tanto, calificó la decisión de la Corte como «un final anunciado tras años de perversa persecución política, mediática y judicial. Esta condena termina de consagrar una auténtica infamia. Se trata de un nuevo capítulo en la larga historia de ataques al peronismo y a quienes, como ella, se atrevieron a transformar la Argentina en favor de las mayorías» (https://x.com/Kicillofok/status/193255804682523891).
Dinámicas de la política
Los organismos de derechos humanos repudiaron en duros términos el fallo que definieron como “un nuevo y triste episodio de persecución y proscripción” que pone “a la democracia en peligro”. Madres de Plaza de Mayo, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y el Movimiento Ecuménico de Derechos Humanos, entre otros, enfatizaron que fue sometida a “un proceso absolutamente viciado” y que el fallo “pone en riesgo el pacto civilizatorio” sellado con el retorno de la democracia en 1983 (https://x.com/abuelasdifusion/status/1932553300140068912).
El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), a su vez, destacó que en la causa “no se probó la participación directa” de la ex mandataria, cuestionó los “débiles fundamentos” en su contra y señaló que la decisión “convalida un proceso judicial que interfiere en las dinámicas de la política y da de lleno contra la institucionalidad democrática”.
Argumentos contra el fallo
El juicio empezó con la acusación de que se pagaron obras no construidas en Santa Cruz y, además, con sobreprecios, a pesar de que no había ninguna pericia que lo indicara.
Durante el dobierno de Mauricio Macri se realizó una auditoría que terminó indicando todo lo contrario, es decir que no se había pagado nada que no estuviera construido y que las construcciones eran de buena calidad.
Se presentó un recurso a la Corte por la falta de pericias y la respuesta de los supremos fue que resolverían cuando hubiera un fallo, pero ahora que hay fallo dejaron las condenas como estaban.
En defensa de CFK
Según los abogados de Cristina Kirchner, Carlos Alberto Beraldi y Ari Llernovoy, ocurrieron además las siguientes irregularidades:
La parcialidad de los jueces y fiscales que intervinieron a lo largo de la causa. Jugaban al fútbol en la quinta de Macri y dos jueces de Casación, que intervinieron varias veces en el expediente, fueron a jugar al tenis a la quinta de Olivos o visitaron a Macri en Casa Rosada.
Hasta ahora nunca un presidente argentino terminó preso por corrupción con una condena ratificada por la Corte Suprema. Carlos Menem cumplió casi seis meses de arresto domiciliario en 2001 tras ser considerado culpable de la venta ilegal de armas a Croacia y Ecuador, por aquel entonces bajo embargo internacional. La Corte nunca trató su caso, Menem finalmente quedó libre y murió 20 años después siendo senador.
La pregunta está puesta ahora en cuánto modificará este hecho el mapa político argentino, qué tipo de alianzas y nuevas cohesiones implicará y cuál será la respuesta de los sindicatos y trabajadores argentinos.
“Venganza del poder”
Por ahora la izquierda, que en Diputados funcionó siempre como oposición a CFK, llamó a movilizarse contra el fallo.
La diputada Miryam Bregman, dirigente nacional del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), dijo que el fallo era “infame” y que constituye “un mensaje político de avance antidemocrático”, mientras Nicolás del Caño, diputado de la misma formación convocó “a todos los trabajadores y sindicatos a movilizarse por el fallo que amerita un fuerte rechazo”.
Gregorio Dalbón, abogado de CFK, señaló que “hoy ha sido condenada una dirigente que no cometió delito alguno. Se ha sellado con una sentencia escrita de antemano un proceso que jamás debió haber existido. Esta no es una condena. Es una venganza del poder”.
Cristina Fernández sólo emitió una escueta declaración: “El poder económico puede tropezar una vez con la misma piedra, pero no dos. Y saben que somos los únicos que podemos construir una alternativa cuando esto se desplome”.
