Columna de Claudio Bossay: El Ministerio del Deporte ha extraviado el rumbo
La cartera que dirige el ministro Jaime Pizarro parece no tener claro cuál es su verdadera función y se ha abocado más al apoyo al deporte de alto rendimiento, que a las iniciativas que deben ir en beneficio de toda la población.
¿Qué pasa con el Ministerio del Deporte? Pregunta relevante, cuando somos el país de América con la mayor prevalencia de obesidad, catalogada como un problema de salud pública de envergadura, en donde ya el Ministerio de Salud a través de diversos programas, todos respaldados por evidencia científica rigurosa y reconocidos internacionalmente, implementa planes que fomentan una vida activa, y proporcionando recomendaciones específicas para distintos segmentos de la población.
Es imperativo instar a los candidatos a la Presidencia a que instruyan a sus futuros responsables de las carteras deportivas a considerar la jerarquía de necesidades humanas del gran Abraham Maslow. Esto debido a que la organización de megaeventos deportivos, si bien puede generar reconocimiento, no constituye una necesidad básica para nuestra ciudadanía.
La actual y vigente política de actividad física y deportes revela claramente que las prioridades ciudadanas se centran en una promoción de la práctica física deportiva de forma generalizada, y no en la realización de grandes eventos. Atender las necesidades fisiológicas, base de la pirámide de Maslow, a través de políticas públicas basadas en evidencia científica, resulta fundamental para el bienestar y el buen vivir.
La verdadera misión
La misión del Ministerio del Deporte, centrada en «mejorar la calidad de vida, la integración, el bienestar social» de nuestra ciudadanía (1), parece desdibujarse ante presupuestos desproporcionados destinados a infraestructura y alto rendimiento, una tendencia contraria a la priorización de la práctica deportiva masiva observada en países desarrollados. Si bien es innegable el reconocimiento que merecen los deportistas nacionales, el verdadero respaldo se manifiesta en la aplicación seria de políticas públicas. El Ministerio del Deporte, en este sentido, aparenta haber perdido la dirección o, en su defecto, carecer de una visión clara de su rol fundamental.
La actualización de la política nacional de actividad física y deporte, un proyecto de considerable envergadura y casi enteramente externalizado a un costo de 740 millones de pesos, ya tiene demoras (2). Sólo recordar que la política vigente se realizó en un poco más de dos años y fue en su mayoría levantada mediante el trabajo con los mismos funcionarios del Ministerio del Deporte y otro intersectorial en las regiones.
Una encuesta sin resultados
De igual modo, la «Encuesta Nacional de Hábitos de Actividad Física y Deporte», tarea esencial del Ministerio del Deporte para la formulación de políticas públicas, exhibe retrasos.
Licitada en 2024 por más de 260 millones de pesos, la entrega de sus resultados estaba contractualmente prevista para el 9 de enero del presente año, sin embargo, después de seis meses el Ministerio del Deporte aún no dispone de informes finales o las bases de datos de este importante instrumento para el diseño de políticas públicas, y sólo realizó un lanzamiento noticioso hace unas semanas.
En la misma línea, de la poca claridad, y la exteriorización de recursos, el deporte de alto rendimiento no se escapa. Más de 30 mil millones de pesos para este 2025, sin precisión de cómo se reparten, sólo una serie de criterios laxos que no detallan su proceder, ni menos actos administrativos que los declaren (3).
¿Dónde van los recursos?
Ah, y cuando hablamos de priorizar los recursos para nuestros deportistas amateurs, nos encontramos que el Estado entrega una beca al deportista profesional que más recursos financieros ha conseguido en la historia de nuestro país (4).
Finalmente, con miras a futuras administraciones de nuestro querido Chile, resulta imperativo que las inversiones significativas en el ámbito deportivo se fundamenten en evidencia científica sólida, con criterios claros y transparentes para todos chilenos y chilenas.
(1) https://mindep.cl/secciones/101.
(2) Resolución exenta N.º NC-0097/2025, MINDEP, solicitada vía transparencias.
(3) Respuesta a amparo de solicitud de la Consejo de la Transparencia c2690-25.
(4) https://ind.cl/wp-content/uploads/2025/04/Beneficiarios-beca-marzo-2025.pdf.
