Cero Aporte: Celio Silva, sin historia en la Universidad Católica
Vagno Celio do Nascimento Silva, más conocido como Celio Silva, fue un jugador con interesante carrera en diversos equipos de Brasil, los cuales hicieron de él un reputado y solicitado defensor central que alcanzó su máxima figuración futbolística al integrar el plantel del Scratchq ue disputó y ganó la Copa América de 1997 jugada en Bolivia.
Cero Aporte: Óscar Dertycia, de paseo por La Araucanía
Quienes siguieron las brillantes campañas de Iván Zamorano en el Real Madrid en la década del noventa, recordarán un nombre que con una estampa inconfundible que aguó la fiesta del campeonato del cuadro «merengue», permitiendo la coronación del Barcelona: Óscar Alberto Dertycia.
Cero aporte: el «Carucha» de la gente
Recordado como uno de los peores jugadores extranjeros en pasar por nuestro fútbol, Adrián Fernández actuó en Colo Colo en el segundo semestre de 2004, donde destacó más por su simpatía, sus curiosas e inefectivas definiciones y – especialmente- por su apodo.
Cero Aporte: Darío Husain y su asquerosa reacción
Llegó a comienzos de 2004 a San Carlos de Apoquindo, antecedido de una interesante trayectoria, títulos y muchos goles. Con un carácter particular, el argentino sólo jugó once partidos por Católica y cerró su negro paso por Chile con un poco elegante escupitajo, que se detuvo en el rostro de un rival.
Cero aporte: Yanko Daucik, el peor europeo en Chile
Lo trajo de España Alejandro Scopelli, para hacerle un favor al papá, que era entrenador en el fútbol hispano y lo metía a la fuerza en todos sus equipos. Llegó como gran refuerzo, jugó una decena de partidos, anotó un gol y se fue sin pena ni gloria.
Cero aporte: Hugo Notario, el delantero que terminó ofreciendo disculpas…
Pasó por Chile en el primer semestre de 2009, con la misión de ayudar a la U a instalarse en la fase de grupos de la Libertadores. Lució la camiseta azul durante 417 minutos, pero se le recuerda más por su simpatía que por sus cualidades futbolísticas.
Cero Aporte: Juan Carlos Cisneros y el golazo de su representante
Lejos de una trayectoria que justificara en lo más mínimo su llegada a un grande del continente, el volante argentino arribó a Colo Colo en el segundo semestre del 2000 y, al cabo de la temporada, abandonó el fútbol chileno tal como llegó: como un completo desconocido.
