Cómo detectar y tratar a tiempo el cáncer de próstata

La detección precoz con la prueba PSA y una evaluación de los factores de riesgo puede marcar la diferencia entre una enfermedad controlable o potencialmente letal. La vigilancia activa y la terapia dirigida son clave para su tratamiento.

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Por Cristián Carrión
Actualizado el 3 de agosto de 2025 - 1:57 pm

El cáncer de próstata es tratable si se detecta a tiempo / Foto (referencial): ARCHIVO

El cáncer de próstata es uno de los tumores más comunes entre los hombres y, pese a su alta incidencia, muchos casos pueden tratarse con éxito si se detectan tempranamente.

El doctor Carlos Vargas, radioncólogo de Mayo Clinic, recalca que el cribado anual con la prueba de antígeno prostático específico (PSA) permite descubrir la enfermedad cuando aún está localizada en la glándula, etapa en la que los tratamientos tienen mejores resultados.

Factores de riesgo y pruebas recomendadas

La edad, antecedentes familiares y genética son factores determinantes. Hombres mayores de 50 años, especialmente si tienen familiares con antecedentes de cáncer de próstata o portan mutaciones en genes como BRCA1 o BRCA2, presentan un riesgo aumentado. Además, los hombres afrodescendientes enfrentan una mayor mortalidad asociada a este tipo de cáncer.

La prueba PSA mide los niveles de antígeno prostático específico en la sangre. Si bien un valor elevado no confirma por sí solo un cáncer, sirve como punto de partida para definir si es necesario profundizar en los estudios. “No todos deben tratarse, pero todos deben evaluarse”, enfatiza el doctor Vargas.

Vigilancia activa

Cuando se detecta en etapas iniciales, algunos cánceres de próstata pueden mantenerse bajo observación mediante un plan de vigilancia activa. Esto implica pruebas periódicas, resonancias y biopsias para controlar su evolución. Sólo si la enfermedad progresa se considera iniciar un tratamiento curativo.

“El gran error es no examinarse. Si se deja avanzar, puede llegar a etapas metastásicas, donde el control es mucho más difícil”, advierte Vargas.

Opciones terapéuticas avanzadas

Entre los tratamientos disponibles se encuentran la radioterapia, cirugía (incluida la robótica), crioterapia, quimioterapia y terapia hormonal. En casos seleccionados, incluso con pocas metástasis, se ha demostrado que la combinación de radioterapia localizada y terapias sistémicas puede inducir la remisión y prolongar la vida.

Una de las tecnologías más innovadoras es la radioterapia con haz de protones, que permite dirigir con alta precisión la dosis sobre la próstata, evitando dañar tejidos sanos.

“Es una terapia con menos efectos adversos, que se focaliza en el tumor sin irradiar estructuras vecinas, lo que mejora la calidad de vida del paciente durante y después del tratamiento”, subraya el especialista.

El cáncer de próstata no siempre da síntomas. Por eso, los expertos coinciden en que la prevención y la detección oportuna salvan vidas. A partir de los 50 años —o antes, si hay antecedentes familiares— los controles deben formar parte del cuidado integral de la salud masculina.