Argentina: Perón vendió secretamente armas a Pinochet
Según reveló el diario Clarín citando documentos desclasificados por funcionarios de Javier Milei, el gobierno peronista vendió ocho mil pistolas a la dictadura chilena entre 1973 y 1974.
Decretos firmados en 1973 y 1974 por Juan Domingo Perón e Isabel Perón demuestran que el gobierno peronista vendió armas a Chile en plena dictadura.
El gobierno argentino, “pese a su coqueteo con ideas de izquierda” (dice el diario), autorizó la venta secreta de armamento, reportó Clarín, citando documentos desclasificados por el gobierno de Javier Milei.
Los decretos 382 de 1973 y 1.140 de 1974 permitieron la exportación de dos mil pistolas ametralladoras y seis mil pistolas Browning. Además de 20 millones de cartuchos para fusiles FAL, en operaciones por 3,5 millones de dólares (hoy, unos 24 millones).
La primera venta se concretó el 26 de noviembre de 1973. Es decir, seis meses antes de la reunión entre Perón y Pinochet en la base aérea en Morón.
La segunda, en octubre de 1974, fue cinco meses después de la muerte del líder del justicialismo. El 1 de mayo, Perón había roto definitivamente con el grupo Montoneros -aliados de la izquierda chilena- a quienes los echó de Plaza de Mayo.
Marcha de repudio
El historiador y analista político Rosendo Fraga explicó a Clarín que esas entregas de armamento fueron “coherentes con la estrategia de Perón. Él había visto que se venían regímenes de derecha en América Latina tras los avances de grupos guerrilleros. Por eso había comisionado a un enviado especial para tomar contacto con Pinochet”, advierte.

Fraga se refirió al acta secreta N°8 del 24/09/1973 de la junta militar, que habla de la “presencia de un representante de Perón en Chile. Trae ayuda material y el respaldo argentino a la Junta”. Es decir, a 13 días del golpe, Perón ya apoyaba a la dictadura chilena.
En coincidencia con esa estrategia secreta, en declaraciones al “Il Giornale D’Italia”, Perón destacó otro aspecto importante. Que la caída de Salvador Allende había cerrado “la única válvula de escape para la guerrilla argentina”, a la que había ordenado “aplastar”.
Mientras Perón, vestido con uniforme de general, saludaba a Pinochet en Morón, hubo una marcha en repudio a la visita del dictador chileno. La convocó la Coordinadora de Movimiento de Ayuda a Chile (Comach) de la que participaron diputados del peronismo de base.
Apoyo a Pinochet
Pinochet había comenzado una represión ilegal de los seguidores de Allende y de la oposición que dejó un saldo de 3.200 asesinados y 1.162 desaparecidos. Y que sería el modelo que en 1976 seguiría la dictadura del Proceso de Reorganización Nacional en Argentina, con Jorge Rafael Videla a la cabeza.
El decreto 382 de Perón autorizaba a la Dirección General de Fabricaciones Militares (DGFM) a exportar armas a Carabineros de Chile. Fueron dos mil pistolas ametralladoras PA3 “DM”, 20 millones de cartuchos calibre 7,62 mm NATO para fusiles de combate FAL y 15 mil granadas lacrimógenas.
La operación fue realizada por el paso fronterizo de Las Cuevas, Mendoza, y con exenciones aduaneras y fiscales, amparadas por decretos previos.
Los considerandos del decreto justifican la operación como parte de una política de “cooperación regional y fortalecimiento institucional”. Pero al contrastar el lenguaje técnico del documento con el contexto represivo chileno (y la pasividad del gobierno de Perón frente a las denuncias internacionales), resulta difícil no leer esta exportación como un claro apoyo a Pinochet.
