Columna de Arturo Castillo: El factor Winter

Si las elecciones se dieran en el mismo tono de las de hace cuatro años, en que compitieron en primaria Gabriel Boric y el ex alcalde de la comuna de Recoleta, Daniel Jadue, el diputado Gonzalo Winter podría tener un éxito relativo en su disputa con la ex ministra del Trabajo, Jeannette Jara.

Imagen del autor

Por Arturo Castillo Vicencio
Actualizado el 8 de abril de 2025 - 2:28 pm

El diputado Gonzalo Winter es el presidenciable del Frente Amplio / Foto: ARCHIVO

Podrían equivocarse rotundamente quienes piensan que la candidatura presidencial del Frente Amplio, encabezada por el diputado Gonzalo Winter, sea sólo de carácter testimonial para “aleonar” y mantener movilizadas a sus bases de apoyo, puesto que no tienen el respaldo electoral suficiente para llegar a La Moneda, al menos en primera vuelta.

Pero, ojo, el 25% que según las encuestas respalda de manera incondicional al Presidente Gabriel Boric, y que se mantiene fiel y a todo evento, podría ser decisivo a la hora de pasar a la segunda vuelta, más aún si consideramos que el resto de sus actuales y enojados aliados, principalmente pepedeístas y socialistas, se mantienen en la indefinición que podría llevarlos a un fracaso en las primarias.

La disputa con Jeannette Jara

A esto se suma que hasta ahora la Democracia Cristiana no está dispuesta a participar de una primaria que incluya al Partido Comunista, cuya candidata, la ex ministra del Trabajo y Previsión Social, Jeannette Jara, entró este martes en la carrera electoral como abanderada de su partido.

En el Frente Amplio confían en que Winter, quien se considera el heredero natural de continuidad del actual mandatario será capaz de atraer a esos votantes.

Pero la duda persiste. ¿Cuántos de ese 25% estarán dispuestos a elegir al diputado en una primaria presidencial?

Si las elecciones se dieran en el mismo tono de las de hace cuatro años, en que compitieron en primaria Gabriel Boric y el ex alcalde de la comuna de Recoleta, Daniel Jadue, podría tener un éxito relativo. La diferencia es que Jara tiene un mayor capital político que Winter. Su gestión en el Ministerio del Trabajo la ha llevado a ser una de las y los ministros mejor evaluados y podría obtener una mejor votación que el parlamentario frenteamplista.

Otros obstáculos

También persisten otros factores que contribuyen a entorpecer las pretensiones del Frente Amplio.

Cuando Boric era candidato, se hablaba mucho de refundar el país, de realizar profundas transformaciones sociales y económicas. Se prometía el término de las AFPs, cosa que no ocurrió. Por el contrario, ahora podrán recaudar el seis por ciento adicional a lo que ya recaudaban como ahorro previsional de los cotizantes.

Prometieron una nueva Constitución Política de la República y fracasaron en ello. Tampoco han sido capaces de resolver a satisfacción de los afectados los asuntos relativos a la deuda histórica de los profesores y al Crédito con Aval del Estado. Aunque desde La Moneda afirman que se avanza en aquello y que lo primero ya se ha comenzado a pagar.

Giorgio Jackson, mientras fue ministro, habló muy suelto de cuerpo de un nuevo estilo de hacer política, con una moral y ética diferente. A los pocos días estalló el caso, aún en proceso judicial, de la Fundación Democracia Viva y los de otros escándalos similares en otras zonas del país. Al Presidente no le quedó otra opción que sacarlo de su cargo y sugerirle que mientras dure la tormenta se fuera a vivir fuera de Chile. Hoy está en Barcelona, España.

¿Amigos o enemigos?

Y, para más pelos en la sopa, el Frente Amplio carga con la ira del Partido Socialista, colectividad que culpa a gente de sus filas, nombradas por Boric en el Tribunal Constitucional, como responsables de la destitución vergonzosa de la senadora Isabel Allende. Ese asunto tiene a los socialistas aún indecisos para decidir si apoyan a Carolina Tohá (PPD) o levantan una candidatura propia. Incluso, hubo voces que llegaban al extremo de abandonar la coalición de gobierno, cosa que finalmente no prosperó.

Como se ve, el caso del intento inconstitucional por adquirir la casa del ex Presidente Salvador Allende, ha generado un daño que aún no termina por conocer del todo sus reales consecuencias.

Un tema insoslayable

Y, obviamente, este asunto estará presente con mucha firmeza en este año electoral, puesto que todavía no se conocen todos los responsables y las sanciones que se deberán establecer. Ello también salpica el último año de gobierno al propio Presidente Boric, puesto que fue él quien firmó el decreto para comprar el inmueble.

Una precisión: ¿El Presidente conocía o no el articulado de la Constitución? Sí se argumenta que nadie la puede conocer en su totalidad, por lo que para eso hay especialistas que asesoran en los distintos aspectos de la vida política que establece.

Pero, ojo, Boric juró o prometió cumplir y hacer cumplir las leyes. Y la Constitución, precisamente, es la ley superior que establece el estado de derecho en la República.

Una duda por resolver

Así están las cosas en el Frente Amplio y en la coalición oficialista. En este contexto, cabe preguntarse si el candidato Winter tiene la muñeca política, que tanto se le alabó a Salvador Allende, para sortear las dificultades de la coyuntura e ideológicas que un conglomerado de esta naturaleza va a enfrentar, en el caso de conquistar el sillón de La Moneda.

La derecha es otra historia. Mientras la centro izquierda intenta resolver sus propios asuntos, algunos ideológicos (los más difíciles) y otros simplemente de estilo político, la derecha parece más enfrascada en una potente lucha sin cuartel de egos que en expresar ideas que aseguren la gobernabilidad que el futuro del país necesita con urgencia.