La anticolumna de Ele Eme: ¿Ningún reconocimiento para tu ex mánager Myriam? Qué feo…
Digno de Ripley: cero mención de agradecimiento de la cantante por la gaviota de platino que obtuvo en Viña para el hombre que guió y cimentó su carrera.
Todos sabemos que Jorge Saint-Jean Domic ya no es el representante ni tampoco el marido de Myriam Hernández, que le fue infiel con una de las fans de la cantante y que durante quién sabe cuánto tiempo se habría quedado secretamente con buena parte de las ganancias de la intérprete de “El hombre que yo amo” (en cualquier momento se viene la versión actualizada, “El hombre que yo amaba”), dejándola con una deuda de un millón de dólares.
Y no me pregunte si me consta o si yo estuve allí, porque ya estamos suficientemente grandecitos para asumir que la posverdad no tiene nada que envidiarle a la verdad (o “verdad verdadera”) en materia de credibilidad y permanencia en la memoria de la gente. Le pongo un ejemplo: ¿qué pasaría si se descubriera que Arturo Prat nunca saltó a la cubierta del Huáscar ese 21 de mayo? ¿Cómo reaccionaría usted si le dijeran, con documentos históricos en la mano, que los marinos de Grau lo sacaron a tirones del baño de la Esmeralda, donde estaba escondido? (es una suposición, no se asuste). ¿Qué haría? Por supuesto que se quedaría con la imagen mucho más cinematográfica y atractiva de nuestro héroe brincando hacia una muerte tan segura como gloriosa. Entonces vamos a dar por hecho que el gorreo y el megarrobo hormiga de Saint-Jean son ciertos. Si no lo hacemos en una anticolumna como ésta, no lo haremos nunca.
Noche de luces en Viña
La noche de este lunes en la Quinta Vergara, luego de alcanzar la gaviota de platino en el Festival de Viña, Myriam mencionó a sus fans, a sus hijos, a la gente de su sello, a sus compositores y arreglistas, a sus músicos, al público del Festival, a quienes han comprado sus discos, a Karen y Rafa (los animadores). Sólo le faltó agradecerles a Nachito Pop, al botones del Enjoy y a la chica que le hace las uñas. Cero referencia a Jorge Saint-Jean, quien estuvo a su lado por más de 35 años.
El hombre fue a ella lo que el coronel Parker a Elvis, lo que Luisito Rey a Luis Miguel, lo que Sergio Andrade a Gloria Trevi. Malos ejemplos. Aquí mejoro. Lo que Brian Epstein a los Beatles.
Nadie triunfa solo
Myriam no se hizo una estrella por generación espontánea. Si imaginamos qué habría sido de su vida (artística sobre todo) sin Jorge, probablemente las únicas canciones que entonaría hoy serían las de algún karaoke, como una de las invitadas a alguna despedida de soltera.
De la nada no se llega arriba, por mucho talento que haya. Tan necesario como el caudal vocal, el desplante, la facha y la suerte de toparse con grandes canciones en el camino son los contactos, los favores que un ejecutivo le debe a otro y las influencias de un poderoso (cuando Myriam conoció a Jorge él era presidente de la EMI en Chile).
