Emiliano Aguayo: “La palabra genio estaba prohibida en Chile para Jorge González”

El periodista y autor del libro “Maldito Sudaca. Conversaciones con Jorge González”, que en 2025 cumple 20 años, conversó con El Ágora para hablar de los 40 años del primer disco de Los Prisioneros, también del ex líder de la banda y de otros proyectos.

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Por Rodrigo Cabrillana
Actualizado el 28 de diciembre de 2024 - 7:46 pm

Emiliano Aguayo junto a Jorge González en enero de 2020. Fotos: GENTILEZA

Cuando Emiliano Aguayo publicó en 1999 su primer libro, “Carta abierta a Bonvallet”, seguramente no tenía la certeza de plasmar aún la especie de “biblia” musical que se iba a transformar para todos los seguidores de la obra de Jorge González, con el libro “Maldito Sudaca”.

Un texto pionero que ya en 2005 reconocía a cabalidad el trabajo musical del ex líder de Los Prisioneros. Lo colocó a la altura de elogiados músicos locales, como Violeta Parra y Víctor Jara, en una época en que la mayoría de los medios de comunicación aún seguían ninguneando la figura del artista.

Cuatro décadas de un disco fundamental

Aguayo es actualmente el comunicador que más ha dialogado periodísticamente con Jorge González. De esto y mucho más nos cuenta en esta entrevista.

-Emiliano, ¿qué piensas acerca de este aniversario 40 de “La voz de los ’80”?

Siempre es bueno celebrar la música chilena. Y más si es un disco que marcó mucho a mi generación. Y veo que lo sigue haciendo en gente más joven, que ni siquiera vio al grupo lanzar “Manzana”. Además, el medio ha cambiado. Hoy se ve de manera diferente al grupo y a su compositor. El disco siempre estuvo ahí, las canciones, sólo que el medio ha cambiado, y ha sido positivo.

-¿A qué te refieres?

He visto aparecer y crecer a una nueva generación de comunicadores. No todos son periodistas de profesión, pero sí han hecho una pega que ha mirado más lo nuestro. Ya no está esa cosa “chaquetera” de mirar por sobre el hombro lo nuestro, lo popular. Esa cosa tan noventera. En ese contexto, la imagen de los ’80, de Aparato Raro y Upa!, también ha crecido. Ya se celebran cumpleaños de músicos en los medios. Antes lo más cercano era acordarse del cumple de Charly García. Y no estaba mal, pero faltaba esa cosa cariñosa con nuestros creadores.

Un acierto increíble

Emiliano Aguayo.

Los Bunkers hoy son gigantes en Chile y eso antes no pasaba mucho con los contemporáneos. A La Ley, que son gigantes a nivel continental, siempre se les miró en menos, por ejemplo.

En cuanto al disco, no deja de ser divertido y anecdótico que se llame así justamente el disco que fue la voz de los ’80. Porque otra banda pudo haber tenido un disco parecido y no haber sido la voz generacional. No haber repetido el éxito, de alguna manera. Ese acierto yo lo encuentro increíble. Si tuvieras que escribir una historia de ficción, tú a ese disco le pondrías “La voz de los ’80”. Y, por supuesto, es porque quien escribió esas canciones luego siguió escribiendo otras iguales o superiores. El talento se perpetuó.

Además, uno lo analiza y es bueno pensar en 1984, cuando Jorge estaba escribiendo esas canciones desde el colegio y recién en la universidad. No sé qué persona a esa edad, hoy, pararía un disco así. Y a lo mejor hoy sí lo haría, pero con una industria súper desarrollada. Y eso se hizo creando escena, recién. Lo que nunca entendieron los noventeros, cuando criticaban cómo sonaba el disco o la banda, que los estudios estaban grabando folclore. O canciones infantiles, rancheras o música tropical. No había un nivel de producción de rock a nivel país tan desarrollado. Francisco Straub y Caco Lyon aportan mucho, por supuesto, pero no tenían los equipos que ya tenía la industria argentina, quizás. Jorge es el propio productor del disco.

La irrupción de “La voz de los ‘80” en la música actual

-¿Cómo crees que ha influenciado el disco a la generación de músicos actuales?

No lo debo decir yo, sino que es cosa de escuchar las playlists de los jóvenes hoy. Allí Los Prisioneros aparecen entre música urbana tan actual y con letras y ritmos diferentes. Es cosa de recordar el estallido de 2019, donde volvieron a estar presentes esas canciones en las calles. Eso ha pasado pese a la mala onda mediática de algunos años contra la banda, contra el discurso social y político de Jorge González. Y ojo, que con discos como “Manzana” se consiguió. Aún Chile leía diarios y veía tele. Hoy las redes sociales han equiparado ese poder. Hoy la canción te gusta o no te gusta, no lees al crítico que les pone estrellitas a las canciones o no los programa, nomás.

El Rumpy y la resistencia cultural

-El Rumpy (Roberto Artiagoitía) en su programa de radio, “El Chacotero Sentimental”, pasaba temas de “Manzana”, y siempre habló bien del disco.

Yo creo que el Rumpy conecta súper bien con la onda ochentera de la resistencia cultural. Y el Rumpy cacha tanto los medios, que capaz que se dio cuenta de que “si mis colegas no lo van a poner, entonces lo pongo yo”, porque si hay que hacer resistencia, Los Prisioneros. Esa cuestión de que son Los Prisioneros, creámosla, pero creámosla siempre. No a ratos o 40 años después, cuando afortunadamente ninguno de ellos está muerto.

Esta música pasó el umbral. Se puede escuchar como música o como un jingle de programa de farándula cuando la ponen de fondo. Y, por supuesto, la puedes escuchar como contenido político y social. Estas canciones penetraron el alma nacional, increíblemente.

La genialidad artística de González

-¿Cuánto hay del talento de Jorge González en eso?

Aunque comienzan como un lindo trío que la gente quiere mucho, ya el disco “Corazones” no está grabado por el trío ni el dúo de ese tiempo. Y en “Manzana”, que debe tener dos de las baladas más importantes de González, ya la banda tiene una formación totalmente diferente. La palabra genio estaba prohibida en Chile para González. Hoy, afortunadamente, se tiene menos empacho en decirla. Y acá no es la dictadura de Pinochet, ni nada, es la dictadura mediática de mucho tiempo.

Porque sí era fácil ocuparla en otros músicos extranjeros menores, a ratos. Sólo se usaba el polémico, controvertido, etcétera. A mí me pasó, que saqué un libro de conversaciones con él hace 20 años y si yo le tiraba muchas flores y decía lo mismo que te digo ahora o lo comparaba con Violeta o Víctor, por primera vez, era una herejía. Afortunadamente, eso cambió. Y no por Los Prisioneros o Jorge González, sino como chilenos, que nos queremos más, parece. Ya a Los Bunkers no los comparamos con Los Tres, sino que sólo los admiramos. Eso es lindo.

Sergio Pirincho Cárcamo, disc jockey visionario

-¿Qué habrá visto Pirincho en Los Prisioneros que comenzó a tocarlos en su programa de radio “Hecho en Chile” (Radio Galaxia)?

Pirincho lo ha dicho: “Cuando llegaron estos cabros con estas canciones pasadas para la punta, dije qué onda, si ninguno tiene un tío desaparecido ni nada, porque en general las canciones políticas son más atrevidas”. Eso sí, Pirincho no sólo programó a Los Prisioneros, sino a cientos de bandas que le deben mucho. Valiente, pero no solamente en el sentido político. Valiente en el sentido musical. Pudo haber programado lo que decía el manual y no probar con cabros que apenas grababan demos. Eso ayudó mucho a la escena.

Los Prisioneros y su impacto musical en Concepción

-¿Qué piensas acerca de la repercusión de la banda en los ’80 en ciudades como Concepción, donde tuvieron muchos seguidores antes de editar su primer disco?

En Concepción ayudaron en la difusión de la banda personajes como Marcos Vergara y los Donoso, que eran personas (amigas de Los Prisioneros). De alguna manera hacían resistencia cultural y abrazaban también la vanguardia, en todo sentido. Y, en ese tiempo, Los Prisioneros eran vanguardia.

Y cuando ellos van y tocan, antes que saliera el disco siquiera, yo creo que lo que encarnaba la banda fue clave. Tú puedes tocar bien, cantar bien, estar en un programa de talentos de la tele y no encantar. Acá había mística, concepto, look, rabia y buenas canciones.

Remembranzas “Prisioneras”

-¿Cuándo es la primera vez que escuchaste “La voz de los ’80?

No recuerdo la primera vez que escuché el disco. Pero yo creo que por primera vez escuché a Los Prisioneros fue con canciones de “Pateando Piedras”. Porque uno cree, con la distancia del tiempo, que salía el disco a fines del ’84 y ya el ’85 era famoso. Pero, el ’85 yo tenía 12 años, y uno en esos años solamente veía la televisión y escuchaba la radio que sonaba en la casa. Aparte, vivía en provincia, entonces si en la radio no ponían Los Prisioneros y la televisión no los pasaba, era difícil e imposible que los conociera. Por lo tanto, a Los Prisioneros los escuché alguna vez con algún tema del disco “Pateando Piedras”.

Tres libros del mismo autor.

-¿Canción favorita de “La voz de los ’80”?

“Para amar”, y me gusta que no sea política. Es más, como que ya me latea que siempre el análisis es como con Pinochet al centro. Son buenas canciones y punto. Como buen ochentero, me gusta esa canción romántica que está a la altura de las mejores canciones españolas e italianas de los ’70 y los ’80. Y a Jorge lo marca, igual, ¿no? Repito, vaya a “Manzana” y escuche “Eres mi hogar” y “Te amo”. Tremendas canciones que no tuvieron la difusión necesaria.

Un libro imprescindible y un podcast vital

-¿Cómo ves “Maldito Sudaca” a 20 años de su publicación? ¿Qué te comentan los lectores?

Se acaba de hacer un podcast gracias a esas grabaciones de hace 20 años. Se armó un equipo súper profesional y sacaron adelante un gran proyecto. “Maldito Sudaca” está presente desde su inicio, pues yo llegué con la idea de un podcast con esas grabaciones inéditas. Tengo un concepto: no sacaré libros si no creo que duren 100 años, y “Maldito Sudaca” ya cumple 20 y con muy buena salud.

El libro no ha cambiado ni una coma, pero el medio ha cambiado una coma, un punto, un paréntesis, etcétera. Es más, las historias se pueden contar de diferente forma hoy, pero quien leyó “Maldito Sudaca” hace 20 años sólo escucha hoy lo mismo que ese libro ya conceptualizaba, ya adelantaba del análisis. Y lo mejor es que luego pude hacer su segunda parte: “Independencia Cultural” (2020).

-¿Cómo se gestó el podcast “Necesito poder respirar”? ¿Cuál fue tu aporte y por qué crees que ha tenido tanta audiencia?

Conversé con tres productoras de podcast. Quería usar esas grabaciones de casetes inéditos. Los diálogos estaban en el libro, pero el audio es diferente. Sabía que lo podría hacer a la altura de un gran producto, pero tenía que ir a los especialistas. Hasta que llegué a Podium y las cosas terminaron en un documento sonoro a la altura. Hay varias cosas que pude aportar, pero fui quien puso la cara ante Jorge para avisarle o pedirle permiso para hacer algo así. Porque si él estaba de acuerdo, todo sería más fácil. Como entrevistar a su entorno. Hasta le comenté cómo más menos irían los capítulos.