Columna de Pedro Lira: el futuro del deporte en Chile entre la inmediatez y la reforma

El debate sobre la política deportiva en Chile suele quedar relegado a anuncios de alto impacto o a intervenciones puntuales que duran lo que permite el insuficiente y desperdigado presupuesto anual.

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Por Pedro Lira Bianchi
Actualizado el 8 de diciembre de 2025 - 9:33 am

Las propuestas de los presidenciales en deporte son absolutamente disímiles / Foto: ARCHIVO

Las propuestas presidenciales de Jeannette Jara y José Antonio Kast revelan dos modelos muy distintos: uno estructural y de largo plazo, otro basado en acciones visibles y populistas.

Al contrastar ambos con un sistema público deportivo actual muy fragmentado entre el Ministerio del Deporte (Mindep), de donde deben surgir las políticas públicas y un profundo trabajo intersectorial, y el Instituto Nacional de Deportes (IND), que las debe poner en práctica a lo largo y ancho del país, se puede sacar una primera conclusión global: el sistema público del deporte se maneja con una débil gobernanza por la superficial aplicación de la Política Nacional respectiva, por el prácticamente inexistente trabajo de coordinación entre los múltiples organismos públicos y privados involucrados y por un financiamiento central insuficiente y, además, con cuantiosos otros recursos que se manejan como islas de parte de muchas instituciones del Estado.

Lo que se requiere entonces es que el deporte y la actividad física adquieran una urgencia ineludible. Es que estas actividades tienen que ver con triunfos y derrotas, pero por sobre todo porque conllevan una relación estrecha con la educación y la salud física y mental de la población.

Se necesita más que multicanchas pintadas

Las propuestas de Kast bajo el lema “A Mover Chile” privilegian la activación rápida: abrir escuelas, cerrar calles para actividades físicas, recuperar multicanchas. Son medidas de alta visibilidad, sencillas de ejecutar y con un impacto inmediato en la gente.

En un país donde el sedentarismo es alto y la conexión barrial se ha ido debilitando, esta aproximación no es menor.

Pero la pregunta es inevitable: ¿puede Chile resolver sus problemas estructurales del deporte con iniciativas que empiezan y terminan sólo en la cuadra?

Aquí es donde el programa de Jeannette Jara marca una diferencia sustantiva. Su visión plantea el deporte como derecho social, no como un catálogo de actividades. Ella propone una reforma al sistema, desde la gobernanza interministerial hasta la modernización federativa, pasando por infraestructura, ciencia aplicada, alto rendimiento y deporte laboral. Es un enfoque que mira a diez y veinte años, no al cierre de calles de los fines de semana.

Intervención rápida vs. capacidades permanentes

Ambos candidatos hablan de comunidad, pero desde lógicas distintas.

Kast apuesta por medidas de activación inmediata: calles y escuelas abiertas, éstas en uso extendido.

Jara propone recuperación sostenible de espacios públicos, fortalecimiento de organizaciones deportivas y apoyo a clubes, urbanos y rurales, actores clave junto a Educación para que la práctica deportiva sea un hábito y no sólo una actividad ocasional.

El Mindep y el IND actuales quedan en medio: intentan, y además con malas relaciones históricas entre ellos, promover la actividad física, pero con programas dispersos, incapaces de construir una política territorial permanente, y con los 346 municipios y 16 gobiernos regionales haciendo cada uno lo que pueden. Falta mucha coordinación estable y profunda.

Alto rendimiento: slogans versus sistema

Quizá la diferencia más estructural entre los programas de Kast y Kara se observa en el alto rendimiento.

Kast plantea “Semilla de Campeones”, una idea atractiva para apoyar talentos, pero sin un sistema detrás que permita que esos talentos avancen en formación, conciliación académica o acceso a ciencia deportiva.

En cambio, Jara incorpora alianzas con universidades, tecnología deportiva, profesionalización de federaciones y criterios modernos de desarrollo. Su propuesta reconoce que los países que progresan en esta área lo hacen mediante ecosistemas técnico–científicos, no por programas genéricos sin soporte institucional.

El Mindep e IND actuales, con los programas Promesas Chile y Apoyo a los Deportistas (Proddar), simplemente no tienen los recursos ni la articulación para sostener un alto rendimiento competitivo.

El factor diferenciador: el deporte laboral

Uno de los puntos más innovadores del programa de Jeannette Jara —y ausente tanto en Kast como en la política actual— es el deporte laboral.

En un país donde la mayor parte de la población pasa ocho horas diarias en el trabajo, conectar productividad, salud mental y actividad física es una deuda largamente postergada.

Jara aborda el tema; Kast no la menciona.

Modernización institucional

Quizá el terreno más incómodo y, por lo mismo, uno de los más relevantes, es la institucionalidad pública con la necesaria relación con la institucionalidad privada del deporte. Por eso mismo, seguramente es el terreno donde nadie quiere meterse.

Jara, por un lado, propone separar la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) de la Federación de Fútbol de Chile, reformar la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas y regular las apuestas deportivas; por otro lado, propone conversar con el mundo federado para tender a la profesionalización de sus estructuras deportivas.

Es decir, entrar, sugerir y convencer, sobre la base de los positivos ejemplos que existen en el mundo, donde la política deportiva chilena rara vez ha entrado: mejorar las reglas del juego, lo que implica mejorar la transparencia y la gobernanza.

Kast opta por no tocar estas áreas. Y el Mindep actual, sin voluntad política para reformar y reformarse, mantiene un sistema anacrónico.

Fortalezas y debilidades de ambos enfoques

Jeannette Jara.

Fortalezas:

-Visión sistémica y de largo plazo

-Aborda temas que históricamente se han evitado: institucionalidad, financiamiento, gobernanza.

-Propuestas robustas para alto rendimiento, territorio, infraestructura y deporte laboral.

Debilidades:

-Su enfoque estructural podría tardar en mostrar resultados visibles.

-Implica reformas complejas que requieren acuerdos políticos amplios y sostenidos.

-Podría enfrentar resistencias del sistema federado y del fútbol profesional.

José Antonio Kast.

Fortalezas:

-Propuestas simples, rápidas y de impacto social inmediato.

-Fuerte foco comunitario y barrial.

-Buen encuadre comunicacional que moviliza a la ciudadanía.

Debilidades:

-Ausencia de reformas estructurales.

-Falta de modelo de gestión, financiamiento y gobernanza.

-No aborda alto rendimiento seriamente ni la modernización institucional.

Conclusión: administrar la superficie o cambiar el sistema

Chile puede seguir pintando multicanchas o cerrar calles los domingos, lo que sin duda ayuda. Pero la pregunta de fondo es si quiere un sistema deportivo moderno, articulado con salud, educación y ciencia, con financiamiento estable y gobernanza seria.

La evidencia comparada y la situación actual del Mindep e IND muestran que el país no necesita más intervenciones aisladas, sino un rediseño completo del ecosistema deportivo.

En esa disyuntiva, los programas de Jara y Kast representan dos caminos distintos: la inmediatez o la reforma. Y el deporte chileno, más que nunca, parece necesitar lo segundo.