Columna de Nello Gargiulo: A 50 años del atentado contra Bernardo Leighton
El 6 de octubre de 1975 se perpetró un intento de asesinato en Roma, Italia, contra Bernardo Leighton, ex ministro demócrata cristiano chileno, entonces exiliado. Leighton quedó gravemente herido y su esposa, Anita Fresno, terminó con discapacidad permanente.
Mientras el Parlamento y las calles italianas están conmocionadas por la situación en Gaza y las elecciones presidenciales en Chile, la conmemoración del 6 de octubre, 50º aniversario del atentado contra el político chileno Bernardo Leighton, ocurrido en Roma, junto con su esposa, Anita Fresno, será significativa no sólo en un momento de debida memoria histórica, sino también como una oportunidad para recordar a este hombre y a su ser cristiano en la política.
No sabemos si el “Hermano Bernardo” será recordado en Chile, ni cómo, así como lo es en la memoria colectiva de quienes lo conocieron personalmente o simplemente saben de su larga trayectoria política.
Responsabilidades tempranas
En 1933, con tan sólo 27 años, asumió el cargo de ministro de Trabajo en el gobierno del Presidente Arturo Alessandri Palma.
Posteriormente, sería ministro en los gobiernos sucesores de Gonzalo Videla (Educación) y Eduardo Frei Montalva (Interior).
Hombre de diálogo y propuestas, como parlamentario en el gobierno de Allende, fiel a su coherencia democrática y apego a la Constitución, era consciente de los riesgos de las políticas de la Unidad Popular. Luego, con el golpe de Estado, expresó su descontento, y durante una visita a Italia en 1974, un decreto del gobierno de Pinochet le prohibió regresar a su querido Chile. Leighton, sin duda, no era un hombre peligroso para el gobierno militar.
Para nuestros propósitos, el personaje de Leighton parece encajar en la redención histórica que abordamos en números anteriores: la humanidad, en estos tiempos de oscuridad, necesita líderes positivos. Estos escasean, y recurrir a la historia es una decisión acertada.
El “Hermano Bernardo”, con su trayectoria civil y política, ofrece testimonios, discursos en el parlamento, acciones de gobierno y, sobre todo, la postura cristiana y evangélica que asume con su Anita.
Sin rencores
Cuando, esperando la ambulancia tras el atentado, los transeúntes que acudieron a socorrerlo y lo condenaron con un solo nombre, una Anita herida se recompone y alza su voz: “No sigan, no es momento de juzgar. Por mi parte, pido a Dios que perdone a quienes nos atacaron”.
Bernardo merece redención, especialmente para los jóvenes estudiantes de colegios chilenos e italianos en Chile, para crear un programa de educación en la legalidad y la convivencia ciudadana que se base en sus propias experiencias escolares, liceales y universitarias.
(*) Nello Gargiulo, representante de Chile en el Consejo General de Italianos en el Extranjero y editorialista de la revista quincenal italiana Presenza.
Nota de la redacción: El 6 de octubre de 1975, a las 20:20 (hora de Italia) y durante su exilio en Europa, Bernardo Leighton sobrevivió junto a su esposa, Anita Fresno, a un ataque a balazos perpetrado por agentes italianos contactados por la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), en el marco de la Operación Cóndor. Leighton quedó con daños en sus funciones cerebrales y Anita, parapléjica de forma permanente. En 1978 pudieron volver a Chile.
El próximo lunes 6, de las 14:30 a las 17:30 (hora italiana), en la Sala della Regina del Palazzo Montecitorio, Piazza Montecitorio 1, Roma, habrá un evento de homenaje a su memoria. Tras los saludos de la vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Anna Ascani y de la presidenta del Partido Demócrata, Chiara Braga, el senador democrático Fabio Porta y el embajador de Chile en Italia, Ennio Vivaldi, recordarán al político chileno fallecido el 26 de enero de 1995.
