Apple tendrá que cambiar su cargador en Europa
La Unión Europea aprobó una ley que obligará a la empresa a cambiar los puertos del iPhone
Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: ARCHIVO
A raíz de la aprobación de la regla en el Parlamento Europeo, Apple y todas las demás empresas de tecnología deberán cambiar al USB-C para finales de 2024. La mayoría de los fabricantes de teléfonos y tablets ya hicieron el cambio a ese nuevo estándar, pero Apple se ha aferrado a su tecnología, y dice que sería mejor cambiar el enchufe del otro extremo del cable, el que se conecta a la pared.
Se especula, sin embargo, que Apple ya está trabajando para cambiar a USB-C en el iPhone, como lo hizo con otros de sus productos, como la MacBook y el iPad.
Otros rumores sugieren que Apple quiere deshacerse por completo del enchufe de carga para centrarse en la carga inalámbrica.
Un paso adelante, la UE mencionó que introducirá nuevos requisitos para la carga inalámbrica a finales de 2024.
Las nuevas reglas de la UE requieren que todos los teléfonos móviles, tablets y cámaras vendidos en la UE usen el puerto de carga USB-C para 2024. El requisito se extenderá a las computadoras portátiles en el año 2026.
También cubre periféricos, como mouses y laptops. Apple actualmente usa su cable Lightning en productos como AirPods y teclados, y la UE, que lleva años trabajando para introducir un cargador común, se ha quejado repetidamente de que la situación actual causa problemas a los consumidores, además de contribuir al desperdicio de componentes electrónicos.
Los políticos llamaron a otros países a “hacer lo mismo. El cargador común finalmente se convertirá en una realidad en Europa. Hace más de 10 años que esperamos estas reglas, pero finalmente podemos dejar la abundancia actual de cargadores en el pasado”, dijo Alex Agius Saliba, un eurodiputado maltés que ejerce de portavoz del parlamento europeo.
Agregó que “la ley preparada para el futuro permite el desarrollo de soluciones de carga innovadoras en el futuro y beneficiará a todos, desde consumidores frustrados hasta nuestro entorno vulnerable. Estos son tiempos difíciles para la política, pero hemos demostrado que la UE no se ha quedado sin ideas o soluciones para mejorar la vida de millones en Europa e inspirar a otras partes del mundo a seguir nuestro ejemplo”.
