(VIDEO) Ivanpah: la planta solar sentenciada a muerte

La gigantesca planta localizada en el desierto de Mojave, entre los estados de Nevada y California, Estados Unidos, es la térmica solar más grande del mundo, pero cerrará en 2026…

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Por Andrés Alburquerque
Actualizado el 17 de mayo de 2025 - 3:30 pm

Ivanpah era la mayor central termosolar del mundo. Foto: ARCHIVO

En 2014, en el desierto de Mojave (Estados Unidos), comenzó su actividad la que se consideraba la mayor central termosolar del mundo.

Con un tamaño de unos 13 kilómetros cuadrados, Ivanpah podía abastecer a unos 140 mil hogares, y fue construida bajo el gobierno de Barack Obama. De hecho, su gobierno aportó 1.600 de los 2.180 millones de dólares que costó.

Sin embargo, el éxito que se suponía no se materializó. Y poco a poco comenzaron a aparecer problemas de todo tipo, sobre todo económicos y medioambientales, que llevaron finalmente a su cierre.

Sigue todavía operando, pero en 2026 dirá adiós definitivamente.

¿Qué sucedió?

Ivanpah fue lanzada como el futuro de la energía solar concentrada, o energía solar térmica. Todo un avance potencial y casi pionero por esos años. Y es que, a diferencia de las centrales convencionales, esta podía suministrar electricidad incluso por la noche.

Su sistema consistía en más de 300 mil espejos controlados por computadora. Tenía instalados unos 173.500 helióstatos que captaban el sol y dirigían los rayos hacia tres torres con tanques llenos de agua. El calor creado convertía el agua en vapor que, a su vez, hacía girar una enorme turbina para generar electricidad.

Desde la distancia, Ivanpah parece un lago brillante. De cerca, es una instalación de aspecto alienígena con miles de espejos apuntando a tres torres de unos 95 metros cada una.

Pero la tecnología resultó ser caprichosa y nunca funcionó tan bien como se pretendía. “Este tipo de plantas son técnicamente muy difíciles de operar”, dijo Jenny Chase, analista solar en Bloomberg.

Precio sin competencia

Explica que “la tecnología depende de que los espejos sigan al Sol exactamente. Y es realmente difícil alinear 300 mil perfectamente y mantenerlos así en todo momento”.

Pero un problema mayor es que la energía solar fotovoltaica se volvió muy barata. La aparición de los módulos solares que se montan tienen un precio bastante más asequible en construcción e instalación. Además, el avance en cuanto al almacenamiento energético hace que también se puedan operar durante la noche.

En algunas partes del mundo “básicamente puedes comprar un módulo solar por el precio de una reja”, afirma Chase. En el momento en que se construyó, “nadie habría soñado que los fotovoltaicos serían tan baratos, y las baterías están haciendo algo similar”, agregó.

Una trampa mortal

De esta manera, ante la imposibilidad de competir con esos precios, el cierre de Ivanpah es inminente. Para sus críticos, la desaparición es prueba de que la planta nunca debió haberse construido.

“Fue un fiasco financiero y un desastre ambiental. La construcción destruyó un hábitat desértico prístino e irremplazable”, dijo Julia Dowell, organizadora senior de campañas en la organización ambiental Sierra Club.

El otro gran problema fue la muerte de miles de aves. En efecto, Ivanpah se convirtió en una trampa mortal para los pájaros. El brillo de las placas atraía a muchos insectos y, por ende, también a las aves. En Ivanpah mueren cada año unas 28 mil aves, literalmente asadas a la parrilla sobre espejos deslumbrantes. Un desastre ambiental.