U. Católica no pudo frente a la peor versión de Colo Colo: 1-1

Imagen del autor

Por Eduardo Bruna
Actualizado el 24 de abril de 2022 - 5:42 pm

Superior durante la mayor parte del encuentro, el elenco cruzado no supo liquidar y luego se echó muy atrás, atesorando excesivamente el gol tempranero de Zampedri. El Cacique llegó al empate en la única jugada bien elaborado que concretó durante todo el partido. El juvenil Oroz fue otra vez el “héroe” albo.

Por EDUARDO BRUNA

Fue un partido en el que pasó de todo, y no desde el punto de vista positivo, precisamente. Digamos que el nuevo clásico mereció ganarlo Universidad Católica, pero en los descuentos, y por esas cosas imprevistas que tiene el fútbol, y de allí su magia, pudo ganarlo Colo Colo. Al final, el  empate 1-1 en San Carlos debe haber dejado conformes a ambos, porque al menos salieron indemnes de un duelo que, lamentablemente, mostró lo peor de nuestro fútbol.

Fue un concierto de simulaciones y de esa tendencia tan nuestra –y tan latinoamericana además-, de sacar una ventaja, por pequeña y falsa que sea. Fue, también, un partido caliente tanto en la cancha como fuera de ella, en la banca y en las tribunas. Mientras el técnico albo fue una vez más expulsado, por sus destemplados reclamos, el meta albo Cortés recibió muy cerca de su humanidad dos petardos cuando el pito Cabero se aprestaba a dar inicio a la segunda etapa. No fue todo: hinchas albos, que entraron de contrabando, porque no hubo entradas para el visitante, fueron descubiertos y no tuvieron otra alternativa que salir arrancando, para evitar una más que segura golpiza.

¿Falta algo más? Sí, desgraciadamente. La expulsión de un Zampedri que, con tarjeta amarilla, “cogoteó” a un Falcón que lo había toreado todo el partido intentando hacerlo picar, de modo que se ganara la segunda amarilla. Y el delantero cruzado, seguramente frustrado por una victoria que se les escapaba en los minutos finales, desmintió groseramente su templanza y su oficio.

Pero hablando de fútbol propiamente tal, digamos que Universidad Católica fue mejor la mayor parte del partido frente a un Colo Colo que debe haber jugado, por lejos, su peor partido del campeonato. Condicionando en buena parte, claro está, por la tempranera apertura de la cuenta por parte del elenco cruzado. Corrían apenas 3 minutos cuando Opazo cometió un error doble: en la salida perdió el balón frente a Cuevas y, llegando tarde en la recuperación, lo derribó a la entrada del área. Desde el punto penal, Zampedri ratificó su solvencia batiendo por completo a un Cortés que eligió el lado opuesto.

En desventaja, y con una Universidad Católica claramente fortalecida, quedó en claro que Quinteros, técnico albo, se había equivocado rotundamente pensando que  Santos podía ser el mejor sustituto del lesionado Lucero. Según él, el venezolano podía ganar por arriba y bajarles la pelota a sus compañeros. ¿De dónde? Hasta ahora, el atacante “llanero” ha demostrado ser del montón absoluto en ese aspecto, y con el balón en los pies, o recepcionándolo, es más torpe aún que Iván Morales, lo que ya es mucho decir.

No sólo en eso erró el técnico albo: ubicó a Bolados por la derecha, lo que está bien, pero puso a Solari por la izquierda, en circunstancias que está más que  probado que el “Pibe” donde mejor se desenvuelve, y por donde más daño hace, es por la banda opuesta. El resultado es que Colo Colo carecía por completo de fluidez, porque además el duelo del mediocampo lo ganaba ampliamente Universidad Católica. Leiva, Gutiérrez y un “resucitado” Orellana, eran más fuertes que Fuentes, Pavez y Gil, permanentemente anticipados. 

Sin juego asociado, Colo Colo la tiraba larga, saltándose el mediocampo, sólo que de esa forma los delanteros, permanentemente anticipados, no la agarraban ni con la mano. Y en eso, indudablemente, había también mérito de Universidad Católica, que no sólo cortaba una y otra vez el juego del Cacique, sino que salía con claridad desde las últimas posiciones.

Que Colo Colo al término del primer tiempo la había sacado más que barata, lo reflejaba el trabajo de ambos arqueros. Mientras Pérez no atajaba ningún tiro directo, ni había vivido ninguna jugada de riesgo, Cortés hasta salvaba la segunda caída de su valla con una atajada notable frente a Fuenzalida.

Era tan pobre lo que brindaba Colo Colo que se pensó que Quinteros, durante el descanso, movería el tablero. Y lo hizo, aunque a medias y sin ningún tipo de audacia que la ocasión ameritaba: excluyó al inexistente Santos para hacer ingresar a Zavala. Y es que el otro candidato a salir era Bolados.

Atenaceado por una muy mala campaña, Universidad Católica optó por hacerse fuerte en el fondo y esperar que Colo Colo, en su necesidad por igualar, dejara espacios. Pero una cosa es la teoría y otra muy distinta la práctica: Zampedri y Tapia quedaban muy desconectados, porque conforme avanzaban los minutos Leiva, Gutiérrez y Orellana estaban mucho más cerca de los defensores.

Fue tan así, que la gran oportunidad de anotar la desperdició Tapia, cuando a los 59’ le ganó un balonazo largo del arquero Pérez a un Cortés que salió al descampado frente a una defensa absolutamente mal parada. Si ese balón lo hubiera recibido Zampedri, es inevitable pensar que otro gallo habría cantado.

Los últimos minutos mostraron a una Universidad Católica cada vez más replegada y a un Colo Colo absolutamente nublado, atacando como a ciegas. Pero así estaba el partido cuando el Cacique llegó al empate en la única jugada elaborada y de mérito que pudo armar en todo el partido: Gil la cambió hacia Solari, que viendo el terreno despejado avanzó unos metros. Apreciando, además, que por sus espaldas pasaba Opazo, le metió un preciso pase para que el lateral se rehabilitara de su chambonada inicial con la mejor fórmula de todas, es decir, el centro atrás que el juvenil Oroz, recién ingresado, conectó de lleno, dejando sin ninguna opción al “Zanahoria” Pérez.

Si ya había pasado bastante, en esos minutos finales terminó de pasar de todo. En el octavo minuto de descuento, porque los 6 primitivos tuvieron que transformarse en 10, un centro pasado de Suazo fue conectado en el otro extremo por Solari, que estrelló el balón en el vertical.

De haberlo convertido, ¿era injusto? Absolutamente, desde el punto de vista del juego desplegado por uno y otro, pero no desde el fútbol mismo. Por aquella máxima que “los goles no se merecen, se hacen”. Solari en ésta no pudo. Como antes tampoco habían podido Fuenzalida y Tapia.

PORMENORES

Campeonato Nacional. Partido válido por la undécima fecha.

Estadio: San Carlos de Apoquindo.

Público: 12 mil espectadores, aproximadamente.

Arbitro: José Cabero.

U. CATOLICA (1): Pérez; Rebolledo, Ampuero (13’ Tapia), Asta-Buruaga, Parot; Orellana (71’ Núñez) (90+2’ Saavedra), Leiva, Gutiérrez; Fuenzalida, Zampedri, Cuevas.

COLO COLO (1): Cortés; Opazo, Falcón, Zaldivia, Suazo; Gil, Fuentes (59’ Villanueva), Pavez (85’ Oroz); Bolados (90+7’ Pizarro), Santos (46’ Zavala) y Solari.

GOLES: Para Universidad Católica, Zampedri, de penal, a los 5’; para Colo Colo, Oroz, a los 90’.

Tarjetas amarillas: en Universidad Católica, Pérez, Rebolledo, Saavedra y Zampedri; en Colo Colo, Opazo, Fuentes y Solari.

Tarjetas rojas: en Universidad Católica, Zampedri, a los 90+10’; en Colo Colo, Quinteros , a los 70’.

Revisa lo mejor del partido: