Tenis: grandes decepciones

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Por Sergio Ried
Actualizado el 12 de diciembre de 2021 - 11:10 am

Termina la temporada de tenis en el ATP Tour y, como siempre, surgen los balances, los recuentos y las estadísticas sobre el cometido de los jugadores durante el año. Es parte de lo que haremos refiriéndonos a aquellos tenistas que, habiendo prometido mucho, se fueron diluyendo con el correr de las semanas, para terminar siendo verdaderas decepciones.

Por SERGIO RIED

Obviamente vamos a comenzar por casa, con nuestro número uno, Cristian Garin, quien tras encumbrarse hasta el puesto 17 del mundo cayó en las tinieblas de la derrota, hasta transformarse en la gran decepción de este 2021.

Un buen comienzo al ganar el ATP 250 de Santiago (en el que no venció a ningún top 100 en su camino al título) y luego su reprobable renuncia a representar a Chile en los Juegos Olímpicos de Tokio, que marcó lo que sería el año de Gago. Porque desde aquella desafortunada decisión todo fue cuesta abajo, tanto en su juego como en su actitud. Pese a lo cual, por el «congelamiento» de los rankings debido a la pandemia, mantuvo su lugar entre los top 20 del mundo. Algo que muchos tildamos de ranking «mentiroso», porque no se condecía con lo que mostraba en la cancha.

Mucho tendrá que trabajar Garin en 2022 si quiere mantenerse entre los primeros 20 ó 30 ATP.

Otro sudamericano asoma en este breve listado de las decepciones. Es el argentino Diego Schwartzman, que el año pasado peleaba mano a mano con los mejores y hasta clasificó al Nitto Masters Finals como número 8 del ranking. Esta temporada sólo pudo ganar un torneo, el ATP 250 de Buenos Aires, y alcanzar la final de otro similar en Amberes, Bélgica, y en su mejor actuación hizo cuartos de final en Roland Garros, lo que le permitió terminar el año como número 13 del mundo. Algo no menor y que muchos desearían, pero que para lo que el «Peque» prometía, es una decepción.

Diego Schwartzman no tuvo la temporada que esperaba.

Lo del joven italiano (19 años) Lorenzo Musetti, es más curioso, porque comenzó el año como la gran promesa del tenis mundial. Tal es así que yo mismo, como muchos otros especialistas, lo calificamos como «el nuevo Federer». Pero bastó esa dolorosa derrota ante Novak Djokovic en Roland Garros, tras estar dos sets a cero arriba, para que el castillo de naipes se derrumbara. Y con él, todo el juego de «Lolo» en el resto de la temporada. Pero no hay razón para que no siga subiendo en 2022, porque el talento está intacto y sólo necesita recuperar la confianza.

Alex de Miñaur es el único australiano que salva el honor del tenis de la isla en medio de esta profunda sequía de grandes jugadores de la ex gran potencia del tenis mundial. Hasta hace poco bordeando el top 10, bastó una baja en su juego para que lo dominara la desconfianza y lo pusiera en el casillero 34 del ranking ATP. Dos títulos menores en Antalya,Turquía, y en Eastbourne, Gran Bretaña, fueron sus únicos logros esta temporada. 

El de 2022 será el primer Abierto de Australia, en muchos años, en el que no habrá un jugador local preclasificado entre los 32, a menos que haya algunas deserciones. Son muchos los cambios que deberá hacer Alex para darles la razón a quienes lo sindicaban como una nueva estrella del tenis australiano, pero sus allegados aseguran que él puede lograrlo.

Hay otros que no cumplieron con lo que se esperaba de ellos, pero se debió a lesiones o razones de fuerza mayor, por lo que no entran en esta lista.