¿Tendremos un nuevo Garin en 2022?
Fue tan decepcionante la campaña de nuestro número uno el segundo semestre del año que se nos va, que muchos nos preguntamos qué tendrá que hacer el ariqueño para revertir esa situación. Y sobre todo para mantener, o no alejarse demasiado de su actual ranking de 17 del mundo. Tarea titánica si nos atenemos a sus últimos resultados antes de vacaciones.
Por SERGIO RIED
Pero como no hay mal que dure eternamente, Cristián ya ha tomado medidas para salir del pozo. La primera, que ya data de algunos meses, fue despedir a su coach el argentino Franco Davín y darle la titularidad en el cargo a su antiguo colaborador Jorge Aguilar. Porque resultaba evidente que o Davín le explicaba mal lo que quería o bien Gago no lo entendía.
Lo peor del caso es que su nuevo técnico, el también argentino Mariano Puerta, tiene un largo historial de castigos por dopaje como jugador y nunca ha tenido a su cargo a un tenista profesional. Al ser contratado daba clases particulares en Miami y se dedicaba a negocios inmobiliarios. Además siempre fue un jugador de fondo pese a que alcanzó la final de Roland Garros de 2005 perdiendo nada menos que con Rafael Nadal.
Pasando al juego mismo, Garin debería mejorar en varios aspectos. Jugar más cerca de la línea de fondo, aprender y usar el «approach» o tiro de aproximación para subir a la red, algo que con sus potentes golpes de ambos lados debería serle muy rentable. Otro punto a mejorar es la consistencia en el servicio, un golpe que en esta época de gigantes es el que define muchos partidos.
Dejé para el final un aspecto muy importante. Su tan reprochado lenguaje corporal. GarIn tiene que mostrarse ganador en todas las instancias del partido. Tiene que demostrar más optimismo, ser más «sobrado» entre puntos y en los cambios de lado. No caminar como quien va al patíbulo y decirle a su rival con todo su cuerpo y gestos:»Aquí Estoy Yo».
Con el 80% de estas mejoras, podríamos tener un Garín modelo 2022 que nos vuelva a dar satisfacciónes.
